19/3/16

Bordeaux V AC Milan. 1996. Liberté, Fraternité, Zidané

Zinedine Zidane, sus inicios en el Bordeaux de Francia. 



Víktor : - ¿Sabes que le regaló Napoleón a Josefina cuando conquistó 
Baviera? 
Amelia:  -No. (casi en llanto) -No lo sé, dímelo.
Víktor: - No te lo diré, te lo mostraré. (Le lleva donde la fuente de agua que está cubierta por un plástico, de abajo sale una luz intensa)
Amelia: -Por favor (Se han acercado y se ve más claramente la fuente de agua tapada)
Víktor:  -Siéntate por favor  (La descubre) (En el centro hay una ponente luz 
blanca) -Ese es el regalo de Napoleón a Josefina. Las mil fuentes. 
Amelia: -¿La has hecho para mí? 
Víktor: - Por favor siéntate, no te mojes (Abre el grifo para que salga el agua pero no sale nada) -No funciona. -Chorro. Chorro. Mucho agua hacia el techo debe salir. (La replica de la fuente que hizo Viktor de Napoleon para Amelia, no funciona.)
Amelia: -Dime la verdad, ¿te has escapado de un manicomio? ¿Eres un 
criminal? (Amelia huye)
Viktor Navorski (Tom Hanks) y Amelia (Catherine Jones) En "La Terminal" Dirigida por Steven Spielberg.

Por: Edwin Medina.


Afortunadamente todo se confabuló esa noche para que viera aquella película. Debo reconocer que no soy  seguidor de las historias de Spielberg. Pero al enterarme que éste filme estaba basado en un hecho real, me enganché de principio a fin con esta maravillosa crónica perfectamente contada. 
Y es que, si se nombra una y otra vez el nombre de Napoleón no puedo evitar quedarme a escuchar, ver y oír lo que de él se dice. Algo me sucede desde hace ya mucho tiempo con el país galo, siempre me he encantado por su arquitectura, su cultura, su historia y sus personajes tales como: Juana, Manu Chao, Victor Hugo, Montesquieu, Rousseau, Voltaire y sobretodo el gran Albert Spaggiari, El Gran Ladrón de Niza.
Pero hubo un personaje distinto a todos, él, al igual que sus compatriotas famosos, se ganó el respeto de toda Francia. Él y diez más, hizo que todos los galos se reunieran en el Arco del Triunfo para festejar el orgullo de ser franceses, y lo más épico, no necesitó de grandes armas, ni de una gran oratoria para generar idolatría por parte de sus coterráneos, simplemente tuvo como arma un balón de fútbol, sólo éso le bastó para ser el francés más amado de la última década. Por supuesto me refiero a Zinedine Zidane.

El día que el mundo conoció a Zidane.

Era la semifinal de la copa UEFA de 1996, el poderoso AC Milan de Italia era el favorito para pasar a la final, su rival era un desconocido Bordeaux de Francia, por el cual nadie daba un peso, nadie creía que vencerían al equipo de Fabio Capello. Antes del encuentro un periódico parisino tituló: "Tengan piedad."  suplicándole a los jugadores "rossoneri" que no fueran a llenar de goles a los jóvenes franceses.
El partido comienza, el ritmo es eléctrico, la grada empuja a los jugadores locales del Bordeaux, que no tienen nada que perder.
En el minuto 14 el lateral del Bordeaux Lizarazu recibe el balón, borra al zaguero italiano Costacurta y anota el primer gol para los franceses. Todos para uno. David vence a Goliath, pero aún queda mucho tiempo de batalla. Los franceses depositan toda su confianza en su joya, su numero siete, Zinedine Zidane no para de pedir la pelota, va y viene, baila con ella, hace "globitos" "taquitos" la pisa, con elegancia la hace rodar por el césped del estadio Jacques Delmas. 
Así entre aplausos y admiración para Zinedine, termina la primera parte con triunfo del Bordeaux.
La segunda mitad comienza con el mismo derroche de talento por parte de Zidane. 
En el minuto 64 tras una falta en el lado izquierdo de la meta del Milan, Zidane se dispone a cobrar un tiro libre, lo patea, el balón con algo de suerte termina en los pies de Dugarri el cual  toma la pelota y anota otro tanto, para que así delire la grada del estadio.
A pesar de los intentos del delantero George Weah y de sus compañeros milanistas, el club italiano termina derrotado, goleado y humillado por primera vez en la temporada.
Al finalizar el encuentro en la rueda de prensa el técnico del AC Milan les preguntó a los periodistas quién era aquel joven que llevaba el numero siete. -"Me recordó a Baggio en sus mejores momentos."  Dijo Capello, y luego añadió: "Lo quiero ya en mi equipo, fuera de Italia no había visto nada igual."
Dos años después Zidane llevó a la Selección de Francia a coronarse campeona del mundial de fútbol 1998, todos los galos festejaron, al igual que lo hicieron cuando Napoleón conquistó Baviera.


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