10/10/11

Alemania Vs Argentina. 1990. El "Hijos de puta" más famoso de la historia del fútbol.

Diego Maradona 1990. Insultando a los italianos por irrespetar el himno argentino.

“….Al fin y al cabo, juzgarlo era fácil, y era fácil condenarlo, pero no resultaba tan fácil olvidar que Maradona venía cometiendo desde hacía años el pecado de ser el mejor, el delito de denunciar a viva voz las cosas que el poder manda callar y el crimen de jugar con la zurda, lo cual, según el Pequeño Larousse Ilustrado, significa “con la izquierda” y también significa “al contrario de como se debe hacer”.

"Maradona" Fragmento tomado del Fútbol a sol y sombra de Eduardo Galeano.

Por: Edwin Medina.

Almeyda se lo gritó a La 12 mientras besaba su camiseta de River en el último clásico antes de irse a la B. Juan Sebastián Verón se lo dijo una y otra vez a su compatriota Juan Pablo Sorín cuando el Inter y el Villarreal jugaban los Cuartos de Final de la Champions League de 2006. También, pero en otro idioma  Frank Rijkaard se lo vociferó a Rudi Voller, luego de escupirle su rubia cabellera  en los Octavos de Final de la Copa Mundo de 1990. 
Pero, a mi parecer, ningún insulto en el balompié se compara con el de Diego Maradona hacía los italianos en el mundial de 1990. ¿Y por qué? Porque Maradona tenía todo en contra: La Camorra italiana, los dirigentes de la FIFA, los ultras italianos, incluyendo a los que más lo amaban, los napolitanos, y por último su tobillo izquierdo hinchado, ése con el que jugó todo el mundial, y aún así logró llevar a su selección a una final del mundo. Un crack.
Era el 24 de junio de 1990. Argentinos y alemanes jugaban la final del mundo en el Olímpico de Roma. Previo al juego, cuando comenzaron los actos de protocolo, el estadio entero insultó el himno argentino, Diego Maradona no lo podía creer, él, que le dio sus mejores años al Calcio y a sus hinchas ahora le dan la espalda y apoyan a su rival, una Alemania potente pero a la vez sin brillo. Y ahí llegó la  frase inmortal: HI-JOS-DE-PU-TA. Como si fuera una estrofa más del himno argentino, el insulto más sincero que ha profanado un futbolista.  
En el epílogo de la final, una polémica jugada le dio el triunfo a los alemanes. Maradona fue el mejor de aquel mundial a pesar de no levantar la copa. Una pena. Pero se fue tranquilo, porque fue fiel a los suyos, como Totti a la Roma, Gerrard al Liverpool o Giggs al Manchester.
Este hecho de fidelidad y otros más que Maradona hizo por la selección Argentina, lo llevó a ser amado por todo un país. Los artistas, los cantantes, los hinchas, Las Madres de Plaza de Mayo, los cineastas, Todos, todo el pueblo argentino, le agradecen a Maradona ser el bastión de resistencia frente a La Vieja Europa. Por jurar con gloria morir, sí, con gloria morir, como lo dicen las letras del himno nacional de su nación. 




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