9/7/11

Argentina vs Inglaterra (1998). La batalla de St. Ettiene






Por: Edwin Medina S.



Nunca habían jugado mejor,  sin embargo, Inglaterra quedó fuera de la Copa Mundial. Y una vez más, es la tiranía de las sanciones que ha llevado a Inglaterra hacia abajo, como en la Eurocopa 96, como en Italia 90, y Alemania 2006. La historia se repitió de la manera más cruel e imaginable para la selección de los tres leones.
Paul Ince fue un rey entre leones al igual que el mediocampista David Batty, la clase de Alan Shearer y Michael Owen, aportaron al equipo inglés gambetas y dos anotaciones.

El siempre líder Ayala, Verón y Zanneti los jugadores más sobresalientes del equipo sudamericano. Y por supuesto Simeone, el  “Cholo” Hizo lo que se le antojó en aquel partido, simuló un penal e hizo expulsar al icono del fútbol inglés moderno.
El partido cambiaría notoriamente cuando Inglaterra se despidió de David Beckham. Cuando Beckham fue expulsado a principios de la segunda mitad por una patada al astuto capitán Diego Simeone, los jugadores dirigidos por de Glenn Hoddle se vinieron abajo, sabían que con un hombre menos sería complicado vencer a los pupilos de Daniel Passarella.
La expulsión de Beckham iba a tener consecuencias especialmente perjudiciales. Uno de los mejores cobradores de pelota quieta de la historia del fútbol, ya no estaría disponible para los lanzamientos desde el punto penal.
Pero antes de la expulsión de Beckham, habían sucedido varías cosas. 
Apenas a los cinco minutos de juego Simeone cayó en el área rival, David Seaman, el culpable, el árbitro de la contienda pitó penal. Éste fue convertido por Gabriel Batistuta, que dirigiéndose a sus fans imitó las celebraciones de Bebeto en USA 94, un tributo a su recién nacido hijo.
Inglaterra se negó a aceptar cualquier idea de supremacía por parte de su rival. Así que comenzó a ser más agresivo. Minutos después. En el medio campo el siempre lúcido Paul Scholes cabeceó de manera inteligente el balón. Éste se dirigió al Golden Boy, Owen pronto haría lo suyo, ganó en velocidad y adentrándose en el área  ganó un penalti para los suyos. Roa acertó el lado al que el balón iría pero no pudo contener el poderoso disparo del ídolo de las “Urracas” Alan Shearer.
15 minutos después,  una sensacional carrera, culminaba con un golazo, aquella jugada encapsula todo el amor de una nación por un jugador. Beckham toma el balón el medio campo, lanza un exquisito pase, esos que siempre hizo durante toda su carrera con su botín derecho, Owen adormeció el pase de Becks tan bien que se habilitó y le alcanzó para dejar en el camino a Chamot, que ya vencido sabía que jamás alcanzaría al delantero inglés.
           
Argentina se sacudió, luchando bajo una manta blanca lanzada por Tony Adams y sus defensores. Los medio campistas ingleses, liderados por Paul Ince , también sudaban sin descanso por la causa, persiguiendo y acosando a sus oponentes .
Luego, llegó una dosis más de derroche futbolístico, en el epilogo de la primera parte, llegó una de las mejores jugadas de laboratorio de los mundiales. Juan Sebastián Verón deslizó un sutil pase a Javier Zanetti , cuyo primer contacto le permitió acomodar la esférica en el angulo de la portería defendida por Seaman. Con empate a dos tantos terminaría la primera parte.
 Justo después de la reanudación, Beckham fue expulsado por golpear a su antagónico colega Diego Simeone. Vientos de adversidad para el equipo de la isla se aproximaban. Inglaterra fue a una defensa de cuatro.  Scholes y Owen cubren el ancho del medio campo mientras Shearer ofreció un punto focal único.
Argentina arremetió contra los ingleses. La estrategia habitual contra los oponentes agotados fue la misma, pases mortales del diez argentino Ariel Ortega, Gambetas de Claudio López y disparos de media distancia de Verón y Batistuta. El estado de ánimo de Inglaterra nunca decayó a pesar de todo. El aliento hacía los leones se escuchaba una y otra vez en  las gradas,  donde los hooligans ingleses cantaban sin parar.
Argentina, disfrutó inevitablemente la mayor parte de la posesión del balón,  pero no logró anotar, el partido se fue a tiempo extra pero allí persistió el empate. La batalla se definiría por lanzamientos desde el punto penal.

Allí, Roa sería determinante atajándoles dos penales a los ingleses ya exhaustos. A excepción de Hernán Crespo Argentina no falló desde los doce pasos, las cabezas de Inglaterra cayeron.  Pero deben mantener bien alto, porque hicieron una actuación para llenar de orgullo a un país entero.  Un partido sublime que quedará en los mejores de la historia de los mundiales. 


  

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