9/7/11

Inglaterra V Alemania. Las lágrimas del Hooligan

Paul Gasgoigne, llorando luego de la eliminación de Inglaterra en las semifinales de  Italia 90.





Por: Edwin Medina S.


El 4 de Julio de 1990 en el estadio Delle Alpi de Turín se enfrentaban dos viejos conocidos, Inglaterra y Alemania. El vencedor pasaría a la final, y el derrotado lloraría de vergüenza. Y así fue, fueron ciento veinte minutos de resistencia, pasión, golpes, insultos, expulsiones y al final, una apasionante definición con alegrías y frustraciones.
El talentoso Paul Gascoigne, aquel  perpicaz, brillante y pendenciero volante Inglés, pupilo favorito del entrenador de aquel entonces Bobby Robson, estaba haciendo un excelente trabajo junto con sus camaradas. Inglaterra hacia un partido perfecto en todas sus líneas, al peligroso diez teutón Lothar Matthaus lo estaban controlando con  horda de patadas en sus tobillos. Andreas Bremhe defensa alemán se le dificultaba parar al goleador del mundial hasta ese entonces, el gran Gary Lineker.
Hasta que llegó el momento de la venganza de Paul Gasgoine. Minutos antes el volante inglés recibió una fuerte patada, nadie defendiendo una camiseta con tres leones en el pecho se quedaría tan sólo con una disculpa. Fue así como Gasgoine buscó su revancha, sin saber que sería  la peor decisión que pudo haber tomado. Gasgoigne corrió hacia donde estaba el volante alemán y le propinó un violento golpe, Paul vio la segunda amarilla, salió expulsado, supo lo que era estar muerto en vida, llorando, desconsolado, carisbajo se retiro del terreno de lucha, sabía que los leones ingleses sin su caudillo iban a fenecer ante la artillería alemana.
Si bien los ingleses con valentía aguantaron con un hombre menos hasta llevar la batalla a la definición desde los doce pasos, no les alcanzó,  tuvieron mejor destino los alemanes, vencieron  y  días después, se coronaron campeones del mundo.


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