![]() |
Jugadores suecos festejando su pase a la siguiente ronda |
Por: @EdwinMedina
¿Habrá existido alguna vez en la historia de la humanidad
justicia? Tal vez sí, y en varias ocasiones, pero no es el caso del fútbol,
porque este deporte, es el único en el cual puedes hacer todo bien y no ganar.
Argentina clasificó al Mundial 2002 practicando el mejor
fútbol del mundo. Sus jugadores eran principales estrellas en el fútbol
europeo: Batistuta campeón con la Roma. 'Kily' Gonzalez y Ayala figuras en el
Valencia de España. Verón baluarte importante en el Manchester United. Éstos
unidos al gran talento de Crespo, Ortega, Aimar, 'Piojo' López, Zanneti,
'Cholo' Simeone, Cláudio Paul Caniggia y Samuel conformaban aquella gran
selección. Pelé, Maturana y hasta Beckenbauer daban como gran favorita al título
a la selección celeste.
Mientras tanto en la Argentina, 6 meses antes de empezar
el mundial, se vivía una crisis económica, social e institucional. Bajo el lema
'Que se vayan todos', se obligó la renuncia del actual presidente Fernando de
la Rúa. Las calles eran un caos: saqueos, robos, asaltos y bancos quemados eran
el día a día en la Argentina. Así que, la panacea frente a estos males, decayó
en el onceno nacional. Los dirigidos por Bielsa eran los únicos que podían dar
algo de alegría al país.
El 12 de junio de 2002 por la primera ronda del Mundial
Korea-Japon, se enfrentaron los seleccionados de Argentina y Suecia.
En aquel entonces, la selección dirigida por Marcelo Bielsa era el mejor equipo
del mundo. El onceno celeste era un derroche de valentía, buen juego, velocidad
y precisión.
El debut argentino en el mundial 2002 fue contra Nigeria.
La celeste venció a los africanos jugando un mal partido. Su segunda salida fue
contra los ingleses el cual terminó con derrota para los gauchos. De nada les
sirvió a los argentinos tener el control de la pelota, del terreno y de las
opciones más importantes. El equipo de Bielsa terminó perdiendo por la mínima
diferencia contra la selección de los Tres Leones con gol de David Beckham.
Así fue como la celeste llegó a su tercer encuentro de
fase de grupos. Ni el más pesimista se imaginaba que la mejor selección del
mundo quedara eliminada en primera ronda, a pesar de no jugar de la mejor
manera. Por esa razón, Marcelo Bielsa optó por varios cambios, ya que sólo
tenía la opción de vencer.
El partido dio inicio. Argentina azotó a Suecia durante
los primeros 45 minutos, pero no logró anotar. El mensaje de intervalo sin duda
debe haber sido que, si mantienen jugando su fútbol como lo habían estado
haciendo, los objetivos de clasificar se darían.
Cuando la segunda mitad se puso en marcha, Los argentinos estaban visiblemente
tensos, los gauchos no conseguían tener el mismo ritmo de la primera mitad, y
fue así como recibieron un duro golpe. Un desconocido Anders Svensson marcó el
que seguramente fue el gol más importante de su carrera. El seleccionado
argentino necesitaba ahora anotar dos goles para clasificar. Ya en el remate
del encuentro Hernán Crespo marcó el gol del empate. Los gauchos eran
superiores en juego, pero no lograron anotar más goles. Increíblemente Argentina
quedó por fuera del mundial.
Algunos recuerdan aquel equipo de Bielsa como uno de los
mejores de la historia y otros como el más grande fracaso en la historia de la
selección argentina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario