19/7/11

Alemania V Alemania. "Cada nación se burla de las otras y todas tienen razón".

La guerra cambió de escenario, de la ciudad al césped. Los capitanes de las dos Alemania en el previo del encuentro. 


-“Mantén cerca a tus amigos pero más cerca a tus enemigos”

Michael Corleone (Al Pacino) En “El padrino II” (1974) Dirigida por Francis Ford Coppola.



Por: Edwin Medina S.

El fútbol es más que un juego: a medida que el mundo comenzó a desarrollarse, también se fueron desarrollando ideologías, doctrinas, credos y corrientes de pensamiento que se oponían a otras nociones sobre lo que es, y debe ser, el devenir del mundo. 
El fútbol no fue ajeno a esta evolución de pensamiento, el deporte más popular del mundo quedó atrapado entre ideologías y simbolismos políticos, un ejemplo de ello, es el mundial de 1974. En aquel entonces existían dos países similares pero distintos, Alemania Occidental y Alemania Oriental. Desde el fin de la segunda guerra mundial Alemania quedó dividida en dos, el país bávaro era el principal escenario de la Guerra Fría. Aquella época estaba llena de tensiones políticas las cuales afectaron dicho mundial (la URRS no participó tras negarse a jugar un partido de Play- off contra Chile, puesto que en el país austral recién se instalaba el régimen fascista de Pinochet) la seguridad en el mundial 1974 fue extrema, ya que dos años atrás terroristas palestinos asesinaron a varios deportistas israelís en las olimpiadas de Múnich, y ni hablemos del terror que imponía la guerrilla de izquierda RAF (Armee Rote Fraktion).
Inmersos en este cúmulo de líos políticos, se enfrentaron el 22 de junio de 1974 la República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática de Alemania (RDA) capitalistas contra comunista cara a cara en la ciudad de Hamburgo. Alemania Federal era favorita, además de estar en su casa tenía excelentes jugadores que venían de ganar la Copa de Europa con el Bayern Múnich, como lo eran Beckenbauer, Breitner, Overath, Mueller y el portero Maier, sin embargo los alemanes del Este tenían un delantero poco conocido pero muy sagaz llamado Jurgen Sparwasser, el cual fue la figura del encuentro, al marcar el único gol de la batalla. Quien lo creería, el héroe terminó siendo un actor de reparto, el intérprete de la humillación fue un de los más inadvertidos jugadores de la historia del fútbol Alemán, pero como bien lo dijo en una entrevista el gran Sparwasser: “Si en mi lápida pusieran ‘Hamburgo, 1974′, todos sabrían quién yace debajo.
    

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada