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2/8/16

Santos Vs Peñarol. 1962. Resultado apócrifo

Capitanes de Santos y Peñarol, previo al partido


Tomado de: Historias insólitas de la Copa Libertadores.
Autor: Luciano Wernicke.


Las reacciones de los hinchas frente a un resultado adverso han generado, en innumerables oportunidades, verdaderos infiernos dentro de los estadios de fútbol. Frente a una multitud encolerizada, algunos árbitros han recurrido a un insólito mecanismo de contención en pos de detener el estallido de una olla a presión y proteger sus vidas, las de sus colaboradores y las de los futbolistas: la simulación. 
En canchas de los cinco continentales ha sucedido que un referí, en general con la complicidad de los jugadores como coprotagonistas, han montado una improvisada obra de teatro para hacer creer a un público violento que su equipo empataba o ganaba y así trastrocar el humor de la gente, aunque en realidad el partido “oficial” ya había sido suspendido. 
Probablemente, la más célebre de estas actuaciones ocurrió el 2 de agosto de 1962 en el estadio Urbano Caldeira de Santos Futebol Clube, donde la escuadra local enfrentaba al Club Atlético Peñarol en la revancha de la final de la Copa Libertadores de 1962. El equipo blanco, sin Edson Arantes do Nascimiento “Pele”, lesionado en el Mundial de Chile de ese año, había vencido como visitante a su rival uruguayo en el mítico Centenario de Montevideo, 2 a 1, y con un empate en casa se aseguraba su primer título continental. El árbitro de la revancha, el chileno Carlos Robles, contó a la ya desaparecida revista Triunfo de su país que, antes del inicio del match, un hincha local ingresó a su vestuario armado con un revolver, al grito de “Santos tiene que ganar como sea”. Robles aseguró que, sereno, le contestó: “Para atemorizar a un chileno hacen falta cien hombres, así que vaya a buscar a los que faltan”. 
El partido comenzó y, al finalizar el primer tiempo, Santos se fue al descanso arriba en el tanteador, otra vez 2 a 1. Pero, en el complemento, los uruguayos sacaron a relucir su bien ganada chapa de guapos, adquirida en el “Maracanazo” del Mundial de Brasil 1950, para dar vuelta el tanteador mediante sendas conquistas del ecuatoriano Alberto Spencer (a los 49) y el charrúa José “Pepe” Sasía (a los 51). La remontada visitante enloqueció a los hinchas brasileños –se dijo que los espectadores habían visto a Sasía arrojar tierra a los ojos del portero Gilmar dos Santos Neves en la jugada previa al tercer gol visitante, algo que no fue advertido por Robles ni por sus colaboradores-, al punto que comenzaron a arrojar todo tipo de proyectiles a la cancha. En un córner, una botella, noqueó al referí chileno. En el informe que elevó a la CONMEBOL, el árbitro explicó: “Transcurrían siete minutos del segundo tiempo y en circunstancias en que había cobrado un tiro de esquina a favor del equipo de Santos, al tomar mi ubicación cerca del vertical, me fue lanzada una botella, la que me pegó en el cuello. Debido a esto quedé seminconsciente y momentáneamente ciego. Al recuperar la lucidez me encontré en los vestuarios rodeado de dirigentes. Por lo expresado más arriba, decidí suspender el match por no tener garantías para desarrollar mi misión. Personeros directivos brasileños trataban de convencerme para que continuara el partido, a lo cual me negué rotundamente. Debido a mi actitud fui amenazado por el presidente de la Federación Paulista, Joao Mendonca Falcao, quien me dijo que si no continuaba dirigiendo el match, él, como diputado, me haría detener por la Policía. Como yo mantuve mi decisión, me insultó delante de mis compañeros, (Sergio) Bustamante y (Domingo) Massaro, diciéndome “ladrón, cobarde, yo puedo probar que usted es un sinvergüenza”. Otras dos personas que habían entrado al vestuario pretendiendo hacer cambiar mi actitud, los señores Luis Alonso, entrenador de Santos, y el presidente del club, Athie Jorge Coury, me insultaron y dijeron que ellos no respondían por mi vida al salir del estadio”. Los hombres de Peñarol, asimismo, recibieron una lluvia de objetos –piedras, envases de vidrio de cerveza- y amenazas de muerte de espectadores, rivales y hasta de algunos policías que, supuestamente, debían protegerlos. En ese peligroso contexto, Robles sacó de su manga el as que le permitiría retornar a su casa sano y salvo. Tras una suspensión de 51 minutos, el referí regresó al campo de juego y reunió en la mitad del campo a los uruguayos Sasía, Nestor Goncalves y el arquero Luis Maidana y les confesó que el partido ya estaba suspendido pero haría jugar los 39 minutos restantes  para distender la situación. “Muchachos. Ayúdenme porque, si no, nos matan a todos”, rogó el juez. El match se reanudó y, en pocos minutos, Santos “empató”  a través de su delantero Paulo Cesar “Pagao” Araújo. Los hombres de Peñatrol casi no volvieron a pisar el área rival, hecho que pasó inadvertido para hinchas, jugadores y dirigentes del equipo paulista, que tras el pitazo final desataron un festejo desorbitado. Ninguno de ellos, como tampoco los periodistas, se enteró de la puesta en escena. De hecho, diarios como el matutino O Estado titularon en sus ediciones del día siguiente “Santos empató: es campeón de américa”. El baldazo de agua fría llegó horas después, cuando la CONMEBOL anunció la anulación de la igualdad, ratificó la victoria visitante y ordenó que ambos clubes se enfrentaran en un tercer y definitivo duelo en Buenos Aires, cuatro semanas más tarde, dirigidos por el prestigioso referí holandés Leo Horn. El 30 de septiembre, casi un mes del gravísimo episodio y con Pelé ya recuperado, Santos aplastó a Peñarol 3 a 0 en el “Monumental”  de River Plate. El “Rei” metió dos goles y el otro fue en contra del zaguero Omar Caetano. Los brasileños tuvieron al fin su anhelado trofeo. Los jugadores uruguayos, al igual que el chileno Robles, al menos vivieron para contarla.

19/3/16

Bordeaux V AC Milan. 1996. Liberté, Fraternité, Zidané

Zinedine Zidane, sus inicios en el Bordeaux de Francia. 



Víktor : - ¿Sabes que le regaló Napoleón a Josefina cuando conquistó 
Baviera? 
Amelia:  -No. (casi en llanto) -No lo sé, dímelo.
Víktor: - No te lo diré, te lo mostraré. (Le lleva donde la fuente de agua que está cubierta por un plástico, de abajo sale una luz intensa)
Amelia: -Por favor (Se han acercado y se ve más claramente la fuente de agua tapada)
Víktor:  -Siéntate por favor  (La descubre) (En el centro hay una ponente luz 
blanca) -Ese es el regalo de Napoleón a Josefina. Las mil fuentes. 
Amelia: -¿La has hecho para mí? 
Víktor: - Por favor siéntate, no te mojes (Abre el grifo para que salga el agua pero no sale nada) -No funciona. -Chorro. Chorro. Mucho agua hacia el techo debe salir. (La replica de la fuente que hizo Viktor de Napoleón para Amelia, no funciona.)
Amelia: -Dime la verdad, ¿te has escapado de un manicomio? ¿Eres un 
criminal? (Amelia huye)
Viktor Navorski (Tom Hanks) y Amelia (Catherine Jones) En "La Terminal" Dirigida por Steven Spielberg.

Por: Edwin Medina.


Afortunadamente todo se confabuló esa noche para que viera aquella película. Debo reconocer que no soy  seguidor de las historias de Spielberg. Pero al enterarme que éste filme estaba basado en un hecho real, me enganché de principio a fin con esta maravillosa crónica perfectamente contada. 

Y es que, si se nombra una y otra vez el nombre de Napoleón no puedo evitar quedarme a escuchar, ver y oír lo que de él se dice. Algo me sucede desde hace ya mucho tiempo con el país galo. Siempre me he encantado por su arquitectura, su cultura, su historia y sus personajes tales como: Juana, Manu Chao, Victor Hugo, Montesquieu, Rousseau, Voltaire y sobretodo el gran Albert Spaggiari, El Gran Ladrón de Niza.

Pero hubo un personaje distinto a todos, él, al igual que sus compatriotas famosos, se ganó el respeto de toda Francia. Él y diez más, hizo que todos los galos se reunieran en el Arco del Triunfo para festejar el orgullo de ser franceses, y lo más épico, no necesitó de grandes armas, ni de una gran oratoria para generar idolatría por parte de sus coterráneos, simplemente tuvo como arma un balón de fútbol, sólo éso le bastó para ser el francés más amado de la última década. Por supuesto me refiero a Zinedine Zidane.

El día que el mundo conoció a Zidane.

Era la semifinal de la copa UEFA de 1996, el poderoso AC Milan de Italia era el favorito para pasar a la final, su rival era un desconocido Bordeaux de Francia, por el cual ninguno daba un peso, nadie creía que vencerían al equipo de Fabio Capello.
 Antes del encuentro un periódico parisino tituló: "Tengan piedad."  suplicándole a los jugadores "rossoneri" que no fueran a llenar de goles a los jóvenes franceses.

El partido comienza, el ritmo es eléctrico, la grada empuja a los jugadores locales del Bordeaux, que no tienen nada que perder.
En el minuto 14 el lateral del Bordeaux Lizarazu recibe el balón, borra al zaguero italiano Costacurta y anota el primer gol para los franceses. Todos para uno. David vence a Goliath. Aún queda mucho tiempo de batalla. Los franceses depositan toda su confianza en su joya, su numero siete, Zinedine Zidane no para de pedir la pelota, va y viene, baila con ella, hace "globitos" "taquitos" la pisa, con elegancia la hace rodar por el césped del estadio Jacques Delmas. 
Así entre aplausos y admiración para Zinedine, termina la primera parte con triunfo del Bordeaux.

La segunda mitad comienza con el mismo derroche de talento por parte de Zidane. 
En el minuto 64 tras una falta en el lado izquierdo de la meta del Milan, Zidane se dispone a cobrar un tiro libre, lo patea, el balón con algo de suerte termina en los pies de Dugarry el cual  toma la pelota y anota otro tanto, para que así delire la grada del estadio.

A pesar de los intentos del delantero George Weah y de sus compañeros milanistas, el club italiano termina derrotado, goleado y humillado por primera vez en la temporada.
Al finalizar el encuentro en la rueda de prensa el técnico del AC Milan les preguntó a los periodistas quién era aquel joven que llevaba el numero siete. -"Me recordó a Baggio en sus mejores momentos."  Dijo Capello, y luego añadió: "Lo quiero ya en mi equipo, fuera de Italia no había visto nada igual."

Dos años después Zidane llevó a la Selección de Francia a coronarse campeona del mundial de fútbol 1998, todos los galos festejaron, al igual que lo hicieron cuando Napoleón conquistó Baviera.


12/7/15

Chile Vs Argentina. 2015. Invierno en el sur






Capitán chileno Claudio Bravo, ingresando al Palacio de La Moneda


"!Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición."
Últimas palabras de Salvador Allende en el Palacio de La Moneda.

Por Edwin Medina.


Abel Aguilar cabeceó el balón en dirección a James Rodríguez, y luego hizo lo que todo volante central debe hacer, correr al espacio vacío, para mostrarse como opción de pase. Pero el diez colombiano no devolvería la pared, como haría cualquier otro jugador.  James ya tenía la idea de lo que haría en su mente, luego de recepcionar perfectamente el balón con su pecho, sacó un zurdazo imparable que besó la red del Maracaná. Muslera abatido, no entendía por donde había ingresado la esférica. Fue el gol más hermoso del 2014. Aquel gol le dio la clasificación a Colombia por primera vez en la historia a Cuartos de Final de un mundial.

Desde aquella noche de julio, los dirigidos por José Néstor Pékerman han vivido del recuerdo. Colombia desde entonces, no ha hecho buenos partidos, y los que ha ganado, han sido con rivales de menor envergadura. En la Copa América 2015 no fue la excepción. Colombia jugó muy mal, sobre todo su diez. James en Chile,  parecía otro, no me refiero a su calidad futbolística, si no a su comportamiento. Noté en él, algunas actitudes propias de Cristiano Ronaldo: chulesco, agrandado. Rodríguez protestaba por todo, incluso fue desleal, ante Perú, debió irse expulsado por un codazo a un colega suyo. Colombia terminaría a mi concepto siendo la gran decepción de la Copa América Chile 2015, sólo anotó un gol, y aunque recibió pocos, ante Argentina debió haberse ido goleada y ante Perú y Venezuela no fue superior.

 En la selección hizo falta según la prensa varios jugadores lesionados, puede que sí, pero lo que más faltó fue liderazgo, el liderazgo y el poder de la palabra, del convencimiento, aquel que transmitía el tótem Mario Yepes y Farid Mondragón. Hizo falta, y mucha, alguien que le hablara a James y le dijera que volviera a ser el obrero trabajador del medio campo y no el rebelde sin causa en el que se convirtió. Afortunadamente, hay un gran técnico y un buen grupo de jugadores que pueden conseguir la clasificación a Rusia 2018 y cambiar la más reciente  imagen de esta selección.

El país que Pablo Neruda definió como:  un largo pétalo de mar, vino y nieve, vio llegar a las dos mejores selecciones a la final: el local Chile y Argentina. Herederos de obreros, trabajadores e intelectuales muertos en la dictadura chilena presenciaban el encuentro, allí mismo, en el estadio Nacional, donde Pinochet asesinó de forma violenta y despiadada a miles de compatriotas.

“¿Le recuerda esto a Los últimos días de Pompeya?” Dijo Salvador Allende a un periodista cuando ya veía venir el golpe de Estado. Corría los años 70 y la capital chilena era un hervidero, la cual se dividía en campamentos armados. Los terroristas de derecha financiados por la CIA y con el apoyo del presidente de Estados Unidos Richard Nixon y Henry Kissinger volaron postes eléctricos y sembraron el terror amedrentando a los nostálgicos comunistas que no querían ver derrocado a su presidente electo democráticamente por voto popular.  El golpe estaba planeado para las seis de la mañana del martes 11 de septiembre. Aquel día el Palacio de La Moneda estaba envuelto en polvo y llamas por los aviones estadounidenses y los francotiradores chilenos que atacaron desde temprano a Salvador Allende y a los suyos. Los militares se  apoderaron de todas las emisoras justificando el golpe y le pedían a Allende que se rindiera por teléfono o por radio. Los tanques se apostaban frente al edificio. Allende apareció fugazmente sobre el balcón, observó la desierta plaza del palacio, como si le estuviese  hablando a una multitud imaginaria. Allende se puso un casco y una mascara de gas, se abrochó un chaleco antibalas, sacó un Kalashnikov que le había regalado Fidel Castro, una escena que pasaría a la posteridad y desapareció por el laberinto de despachos y sótanos de La Moneda, por los mismos laberintos por donde correría felizmente décadas después Alexis Sánchez con la Copa. Antes de morir Allende entre las llamas herido, dijo a sus compatriotas: “Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo”. Allende murió y Pinochet subiría al poder comenzando así décadas de violación de derechos humanos, muertes, asesinatos y matanzas prolongadas de civiles. Luego Nixon llamaría a Pinochet para felicitarlo por el golpe y por haber evitado un posible aliado más de la URSS en américa del sur.

En el plano futbolístico, la final fue más luchada que jugada. Desde el inicio se vio que el técnico Sampaoli había estudiado a la celeste. Cada vez que Pastore recibía el balón, dos y hasta tres jugadores iban sobre él para no dejarle filtrar sus pases.  Hacían también los chilenos una presión alta, para forzar a Otamendi y Garay en la salida y asfixiar el juego fluido argentino. Por el otro bando se notó la confusión del técnico Gerardo Martino,el cual nunca supo cómo doblegar a Chile. Fue tanta la confusión, que Argentina terminó  jugando con tres volantes de marca: Biglia, Mascherano y Banega. Aislando por completo a Messi y negándole la posibilidad de asocio. ¿Han visto ustedes alguna vez a Messi en Barcelona jugando con tres volantes de marca? Claro, es muy fácil caerle al diez argentino y decir que el culpable de todo es él. Cuando fueron las variantes tácticas, (como la no inclusión de Tévez), las que dejaron a la Argentina una vez más sin copa.

Al final un empate a ceros forzó la definición a tiros desde el punto penal, allí, Chile no falló y ganó por primera vez en la historia la Copa América. Chile merecía el titulo, y me alegro por ellos, no por sus jugadores, sino por el pueblo austral. No me alegro que Jara sea campeón de América, ni Medel, ni Vidal, en el fútbol existen códigos y lo que hizo Jara ante Cavani es desleal.  Existen mil formas de provocar a un rival, pero esa provocación de Jara es propia de un cobarde. Tampoco me alegro por Vidal, el cual debió haber ido preso por el accidente automovilístico que causó. Pero el todo vale, fue premisa en la copa para las autoridades chilenas. Y mucho menos me alegro por Medel, el cual debió haber sido expulsado por una patada tremenda a Messi. Medel, que dice que si no hubiese sido jugador, seria narcotraficante, confunde huevos y garra con juego sucio. En cambio, si me alegro por aquellos chilenos que nunca conocieron a sus padres o abuelos, asesinados por los militares en la dictadura, estoy seguro que el pueblo chileno cuando vio anotar a Alexis Sánchez el último penal no pensó en Jara, Bravo, Medel, si no en esos muertos que revivieron en el estadio Nacional,  viendo a Chile unida, viviendo en democracia y tranquilidad.




27/7/14

Argentina Vs Alemania. 2014. Schurrle gambeteó, Gotze vacunó

Mario Gotze y sus compañeros celebrando el gol del triunfo.

"El fútbol es la continuación de la guerra por otros medios".
George Orwell.


Por: Edwin Medina.


Israel preparaba una nueva ofensiva bélica contra Palestina. Pulp Fiction (Tiempos violentos en Latinoamérica) la primera gran pieza cinematográfica de Quentin Tarantino cumplía 20 años de su presentación en el Festival de Cannes; También cumplía 20 años la primera aparición pública del Subcomandante Marcos en Chiapas. En el país más amnésico de América Latina se reelegía como presidente al otrora Ministro de Defensa Juan Manuel Santos, salpicado en aquel entonces por el escándalo de los Falsos Positivos. Se cumplían también 20 años del asesinato del futbolista Andrés Escobar. Bajo miles de protestas en Brasil, se disputaba a la izquierda del mundo el vigésimo mundial de fútbol Brasil 2014.

Siempre me ha gustado estar aislado de la masa, de la muchedumbre, del gentío. Lo mío es estar detrás del telón. Me agrada huir del aplauso masivo, de los flashes, del confeti. Siempre he sido gustoso de pasar lo más desapercibido posible. No quiero que se me malinterprete, no soy  un sujeto asocial, ni crean que soy como Juan Pablo Castel, protagonista de El Túnel de Ernesto Sábato, el cual no gustaba de estar en playas, bares, y todo lugar donde hubiese una pequeña reunión de seres humanos. No, no soy así, de hecho, me gusta estar con los míos, con pocos eso sí, reunirme con ellos, conversar, y entre risas y botellas pasar un rato agradable. Los partidos de fútbol que para mí son importantes, siempre me ha agradado verlos solo, en mi órbita llena de paz y tranquilidad. Pero los encuentros de Brasil 2014 por cuestiones laborales me fue imposible verlos en solitario. Me uní en contra de mi voluntad a la muchedumbre. Tuve que aguantar ese irritante cántico que dice: “Si se puede”, “Si se puede”. En la calle, vi en primera fila peleas, discusiones absurdas sobre el balompié, escuché frases estúpidas y cargadas de xenofobia, y tuve que aguantar personas que únicamente ven el fútbol como excusa para emborracharse, y poco saben de éste magno deporte. Es una lástima, este es el último gran mundial que veré, los próximos en Rusia y Qatar respectivamente, fueron vendidos a los petrodólares por parte de Blatter. Los mundiales en países no futboleros siempre han sido decepcionantes. No pude disfrutar del mundial como quería, pero aquí están algunos partidos que valen la pena a mi modo de ver resaltar.

Italia Vs Uruguay: Entre el cabezazo de Zidane y el cabezazo de Godín

Fabio Cannavaro levantó la Copa del Mundo en el mundial 2006. Después,  todo ha salido mal para la selección de Italia, eliminados por España en Cuartos de Final de la Euro 2008, luego se fueron con más pena que gloria de la Copa Confederaciones 2009, jugaron el peor mundial de la historia en Sudáfrica 2010 al ser eliminados en primera ronda y terminar últimos de su grupo ante rivales de menor envergadura como Nueva Zelanda, Eslovaquia y Paraguay, y en la Euro 2012, fueron vencidos y goleados en la final por la generación de oro española cuatro tantos contra uno.
Con este prontuario de fracasos futbolísticos post cabezazo de Zidane, llegaba a Brasil la selección Azzurra. Los dirigidos por Cesare Prandelli querían cambiar la historia reciente. Su andar en Brasil 2014 comenzó con un triunfo frente a la selección inglesa, en su segunda presentación sufrió una  dura derrota ante la sorprendente Costa Rica, esto dejaba a los italianos frente a frente contra los uruguayos en el último encuentro por un único cupo a la siguiente ronda.
Por otro lado llegaba la selección celeste. La cual debutó con derrota ante Los Ticos y empató ante Inglaterra a dos tantos.
“Los uruguayos nacimos gritando gol” decía Eduardo Galeano, frase bastante cierta, y lo es aún más cuando pensamos en su número nueve: Luis Suárez: Veloz, audaz, osado, valiente y peligroso; Fue goleador de la última temporada en el fútbol inglés, estuvo cerca de ganar la Premier League, pero no le fue posible, faltando dos fechas para el final del torneo se le escapó. El charrúa buscaba su revancha, él y toda Uruguay quería repetir la gran gesta de Obdulio Varela hace ya medio siglo también en tierra brasilera.
Era el 24 de junio. Estadio Das Dunas. Uruguay venció fiel a su estilo de garra por la mínima diferencia a Italia. El único gol de la batalla no lo anotó el goleador Luis Suárez como todos creíamos. En el minuto 81 el capitán charrúa Diego Godín con un gran salto y una soberbia embestida anotó el único gol del encuentro, fue una temporada casi perfecta para el central uruguayo campeón de la Liga Española con el Atlético Madrid también con un gol anotado por él en el Cam Nou.
Entre el cabezazo de Zidane y el cabezazo de Godín  sólo ha habido derrotas y humillaciones futbolísticas para los italianos, los cuales nunca en la historia se habían ido de dos mundiales seguidos en primera ronda. Mientras tanto los uruguayos fueron víctimas de una injusta sanción de la FIFA,  su goleador Suárez fue sancionado con 4 meses sin poder jugar ni entrenar por un mordisco al central italiano Chiellini. Luego, huérfanos de rebeldía los uruguayos sin Luis Suaréz fueron derrotados ante Colombia en los Octavos de Final.

Inglaterra Vs Uruguay: El capitán abatido

El capitán de una selección la cual tiene un escudo con tres leones en el pecho debe cumplir con varias condiciones, debe ser: valiente, gallardo, airoso, guerrero, inteligente. Dichas condiciones las tiene Steven Gerrard, el cual fue capitán de los ingleses, pero dichas habilidades no fueron expuestas por él en el césped de Brasil 2014.
Gerrard no quería estar allí, aún se le veía decaído por lo sucedido meses atrás con su querido Liverpool. Steven quería estar en casa con su amada y con sus hijos, no quería saber nada de fútbol, éste le dio un golpe bastante fuerte del cual no se repondrá él ni los seguidores del equipo de Anfield Road. Gerrard estuvo a punto de conquistar la gesta que desde hace 24 años le es esquiva al Liverpool: ser campeón del fútbol inglés. Aquella fatídica tarde el Liverpool enfrentaba al Chelsea, el cual jugó con suplentes. Steven Gerrard estaba casi en la mitad del campo, era el último hombre, detrás de él, sólo se encontraba su compañero, el portero Belga Mignolet. Entonces Gerrard recibió un pase, corrió a recepcionarlo, pero resbaló, cuando intentó ponerse en pie ya era tarde, el balón había sido tomado por el delantero del Chelsea, el cual en línea recta se fue camino al gol y anotó. Liverpool terminaría perdiendo aquel partido y también perdería la Liga Inglesa. Steven Gerrard, justo él, el alma del Liverpool, cometió el error más grande de su carrera futbolística. Después de este hecho el capitán no se pudo reponer, esto se notó bastante en el terreno de juego de Brasil 2014, el equipo de los tres leones logró tan sólo un punto de nueve posibles, fue el peor mundial de la historia para Inglaterra y fue el último mundial de su capitán Steven Gerrard.

Brasil Vs Colombia: El caos pasó por aquí

Brasil fue una desorganización, una anarquía total futbolística y socialmente antes y durante el mundial. Los jugadores brasileños siempre estuvieron tensos, el peso que le correspondía cargar a los políticos fue traspasado a los ídolos del pueblo, ellos, los futbolistas, debían con sus goles y gambetas apaciguar las huelgas y el ambiente hostil que había alrededor de los estadios. En las calles hubo más policías y fuerzas de seguridad que hinchas, la represión estuvo siempre presente. Blatter astuto como siempre se escondió, sólo apareció hasta la final para entregar los premios, la presidenta Dilma Rousseff era abucheada cada vez que aparecía en público. Por ende, los jugadores eran los únicos que el pueblo admitía a escuchar y ver.

Thiago Silva, David Luiz, Neymar, Dani Alves, ellos se convirtieron en la panacea brasilera ante la pobreza, falta de hospitales, escuelas y mejor calidad de vida. Demasiado peso para unos deportistas acostumbrados a la vida cosmopolitan, a los autos de lujo, al Dolce Gabbana, a las playas y clubes privados.
En el césped, Brasil jugó solamente bien contra Colombia, los demás partidos que disputó en el certamen fueron mediocres. Ante los cafeteros Brasil salió con una actitud avasalladora, en los primeros minutos se puso arriba en el marcador con gol de su capitán Thiago Silva. Los dirigidos por Scolari continuaron generando opciones claras de gol, el marcador debió haber sido mucho más amplío, pero el arquero colombiano David Ospina no lo permitió. Ya, en el segundo tiempo, los asistentes al estadio Mineirao fueron testigos de uno de los mejores goles del certamen, David Luiz anotó un excelso gol de tiro libre, luego, James Rodríguez descontó de penal. Así con marcador de 2-1 culminaría el encuentro. Luego, 5 días después, llegaría la peor tragedia futbolística de Brasil en toda la historia, Alemania lo vencería por 7-1.
Al final del encuentro un periodista preguntó a James Rodríguez: -¿Por qué las lágrimas?. El diez colombiano respondió – “Porque yo siento esto como un hijuemadre”.  Su respuesta me quedó retumbando en mi cabeza, nunca había escuchado a un jugador colombiano que sintiera el fútbol con tanta pasión.
Pero es normal que James sienta el fútbol con tanto fervor, él, Radamel Falcao, y Mario Yepes  desde muy jóvenes fueron al fútbol argentino, allí, muy chicos, adoptaron nociones culturales propias del balompié gaucho, la rebeldía, y el amor propio, por citar algunas. Al sur de nuestra América el fútbol es diferente a como se vive en el país colombiano. Igualmente se le enseñó a nuestros  mejores jugadores en los últimos tiempos que a los mundiales no se va a participar si no a ganar, o por lo menos a dejarlo todo en la cancha, contrario a lo que pensaba el técnico "Bolillo" Gómez, el cual previo al mundial Francia 98 cuando dirigía a la selección Colombia dijo que íbamos a “aprender”.  José Néstor Pékerman  también tuvo que ver y bastante en este resurgir mental del futbolista colombiano, sin él, hubiese sido imposible.

Holanda Vs España: La generación dorada y la zurda de Robben

La mayoría de jugadores de la Generación de Oro de la selección española eran jugadores del FC Barcelona, Piqué, Puyol, Jordi Alba, Sergio Busquets, Xavi, Iniesta, David Villa y Pedro. Ellos fueron principales participes de los títulos que consiguió el fútbol español en Europa y el mundo. Estos jugadores ganaron la Euro 2008, la Champions League 2009, la Copa Mundo Sudáfrica 2010, nuevamente la Champions League 2011, y la Euro 2012. Increíblemente ninguno de ellos ganó el Balón de Oro de FIFA. Pero el paso del tiempo y la cantidad absurda de partidos que se juega por temporada terminarían por desgastar las piernas de los habilidosos jugadores españoles.
 El debut de La Roja en Brasil 2014 sería ante un viejo conocido: Louis Van Gaal, técnico holandés, un viejo zorro que conoce el fútbol como pocos, él, conocía de antemano el estilo de juego de España. Van Gaal dirigió por mucho tiempo al FC Barcelona, cuando Xavi e Iniesta estaban dando apenas sus primeras muestras de talento.
España comenzó muy bien el partido y se puso adelante en el marcador con un penal inexistente convertido por Xavi Alonso. Después todo fue un monólogo por parte de la selección holandesa. Robben tomaba el balón y se escabullía, era imposible pararle, Piqué quedaba en ridículo y Ramos se veía lento y pesado al lado del veloz tulipán holandés. Así llegó uno y otro y otro gol para Holanda, parecía como si hubiésemos vuelto a los años 70 cuando el Ajax de Cruyff y La Naranja Mecánica de Rinus Michel maravillaban al mundo del fútbol, con su toque vertiginoso y preciso. Al final un 5-1 a favor de Holanda dejó anímicamente destruida a la selección de Vicente del Bosque. Luego Holanda llegaría a semifinales jugando un gran fútbol, como siempre, pero España no corrió con la misma suerte y se fue eliminada en primera ronda en un mundial para el olvido.


Argentina Vs Alemania: Schurrle gambeteó, Gotze vacunó

Siempre me han gustado los cánticos barristas provenientes del sur, me parecen canciones llenas de mucha creatividad, pero el tema que cantaron una y otra vez los argentinos en Brasil 2014 me pareció bastante prepotente. El tema decía así:

 “Brasil, decime que se siente, tener en casa a tu papá, te juro que aunque pasen los años, no lo vamos a olvidar, que el Diego te gambeteó que el Cani vacunó, estás llorando desde Italia hasta hoy”.

El tema hacía referencia al encuentro que disputaron en el mundial de Italia 90 por los Octavos de Final Gauchos y Cariocas. Aquel partido finalizó con triunfo para la Argentina por la mínima diferencia con gol de Caniggia a pase de Diego Maradona. Si bien, los brasileros jugaron mejor, el resultado terminó a favor de la celeste. Pero por tan sólo un partido no se puede ignorar la historia. Brasil desde 1990 ha ganado 2 copas del mundo, 2 copas Confederaciones, y 4 copas América. (Dos de ellas venció en la final a la Argentina, 2005 y 2007). Mientras que Argentina sólo ha ganado dos copas América desde aquel tiempo, la última fue en 1993 en Ecuador. Entonces, las frías e insípidas estadísticas muestran que Brasil en América no tiene papá.
Argentina llegaba al mundial con un fixture bastante accesible: Bosnia, Irán, Nigeria. Luego, en Octavos de Final vencería a Suiza y en Cuartos a Bélgica. Ningún rival era hasta entonces potencia futbolística. En semifinales, la celeste se encontró contra Van Gaal y sus muchachos, se respetaron demasiado, nadie quiso arriesgar, ante la ausencia de las estrellas principales, Robben y Messi, las figuras del encuentro terminaron siendo los actores de reparto Mascherano y el portero Sergio Romero.

“Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal” decía el poeta, novelista, escritor y periodista José Saramago. Éste último fue el máximo error de Argentina en el mundial, centrar el triunfo en una sola persona, en Lionel Messi, un deporte colectivo simplificado a un sólo hombre, en el vestuario, no existía Vox Populi. Lo que dijera Messi, se debía hacer. Si el capitán argentino quería jugar con sus amigos en la delantera así el técnico Sabella no estuviera de acuerdo, tenía que hacerlo, siempre debía doblar rodilla frente a los caprichos del diez. Por el otro lado, venía Alemania, siempre orgullosa, con el mentón bien alto. Contrario a Argentina los teutones si eran un equipo conformado sólidamente en todas sus líneas.

Era el 13 de julio, en el Maracaná se encontraban por tercera vez  Alemania y Argentina en una final de Copa Mundo. El partido no decepcionó ya que los dos oncenos eran estelares y mostraron una notable destreza defensiva y ofensiva.
Ambos equipos salieron con furia, sobretodo la Argentina. La mayoría pensaba que los nervios y la presión del momento llevarían a un juego más lento, más conservador, pero cada equipo salió agresivo. Argentina tuvo más ocasiones, en la primera etapa, su contraataque fue rápido,  impresionante, pero ineficaz.  Messi jugaba bien, pero el mejor de la cancha era Lavezzi y nuevamente Mascherano se batía como león en el medio campo.
Argentina tuvo la oportunidad de la vida en el minuto 20 cuando el alemán Toni Kroos dirigió accidentalmente un cabezazo en dirección opuesta que originó un mano a mano entre Gonzalo Higuaín y el portero alemán Neuer. No había nadie más que él y el portero, el nueve argentino no tuvo la tranquilidad del goleador y remató desviado hacia el lado izquierdo. Fue un regalo de gol de Alemania e Higuaín no pudo convertir.
Minutos más tarde Higuaín pensó que se había redimido y marcó gol en el minuto 30, pero estaba dos metros fuera de juego. Fue un gran pase de Lavezzi, la figura del encuentro hasta el momento. La multitud estaba en frenesí, los celestes no podían creer su mala suerte, jugaban mejor que su rival, que lejos, era el mejor equipo del torneo, pero no lograban ponerse arriba en el marcador.
Un hecho importante en la final se daba, el sustituto de Khedira, Christoph Kramer ya no era capaz de jugar y tuvo que ser retirado del terreno de juego. Estaba y no estaba, a los 17 minutos, fue golpeado con el hombro por Ezequial Garay. Kramer estaba en shock, Alemania tuvo que sustituirlo del juego, para reemplazarlo ingresó Andre Schurrle. Argentina no podría tener peor suerte, Schurrle, era uno el jugador más eficiente en el torneo, anotando tres goles en poco más de 150 minutos de juego.
El primer tiempo culminaría sin goles, Argentina hizo un movimiento para comenzar la segunda mitad, Sergio Agüero ingresaba por la figura del primer tiempo Ezequiel Lavezzi. Todos se preguntaban cómo estaría Agüero en realidad. Si estaba en el 100% de su rendimiento, es un gran atacante, por supuesto, pero últimamente se había visto frenado por una lesión en el muslo.
Messi tuvo la gran primera oportunidad de abrir el marcador en la segunda mitad, el diez argentino remató de zurda, su disparo se estrelló en el lado izquierdo de la malla, un disparo que parecía que iba a entrar en el extremo derecho de la red, se perdió por poco. Una vez más Alemania sobrevivió a la amenaza de "La Pulga", y sus compañeros.
El hombre conocido como Rodrigo "La cola de rata" Palacio el cual había jugado un muy mal mundial, ingresó a los 77 minutos de juego por Gonzalo Higuaín.
Higuaín tuvo una gran oportunidad de gol comenzando el juego, de haber anotado, hubiese quedado en  el Olimpo de los delanteros argentinos, al lado de Batistuta, Crespo Y Kempes, pero no fue así, Higuaín tendrá que buscar revancha para hacer olvidar la clara opción que dilapidó.
La fatiga apareció. Argentina estaba ya físicamente agotada, Agüero y Palacio, ingresados en el segundo tiempo poco aportaron a su seleccionado. El juego se acercaba a la prórroga, con sólo unos minutos restantes en el tiempo reglamentario, Argentina sustituyó a Fernando Gago por Enzo Pérez. Otro jugador que fue gran decepción fue Gago, su función en el terreno de juego siempre fue la misma: aparecer como opción de pase, entregar de buena manera el balón a los delanteros, y cuando no se tenga la pelota ayudar en marca a Mascherano. Pero nada de eso hizo Fernando Gago, jugó mal siempre, su nivel no estuvo ni cerca al de su compañero Mascherano ni mucho menos cerca al de grandes jugadores argentinos que jugaron en su posición otros mundiales, como Simeone, Fernando Redondo (el mejor cinco que vi en mi vida) y Juan Sebastián Verón.
 Por el contrario los cambios en Alemania si respondieron a las expectativas, ya habían ingresado de buena manera Schurrle, luego el hombre record, Miroslav Klose se despidió entre aplausos de todo el público por Mario Gotze.  Klose se convirtió en el máximo goleador en las Copas del Mundo y a sus 36 años seguramente ha jugado su último Mundial.
Ya en tiempo extra llegó el gol de la victoria, en el minuto 113, el alemán Gotze anotó un hermoso gol a pase de una excelente jugada individual de Schurrle. Con un hermoso toque de pecho Mario Gotze recibió el balón, luego golpeó la esférica y la situó en el fondo de la red. Alemania se regocijó. Se podía oír a los brasileños alegres afuera del Maracaná.
Ya era tarde para reaccionar Argentina sería vencida por tercera vez consecutiva en la Copa Mundial a manos de Alemania.
El pitazo final llegó. Gotze fue rodeado por sus compañeros de equipo. Alemania, gana su primer trofeo internacional en más de 15 años (El último había sido en la Euro Inglaterra 1996) y su primer trofeo de la Copa Mundial desde 1990. 


15/6/14

Juventus Vs Atalanta. 2012. La vida sin Del Piero




Alessandro Del Piero.



- "Cuando muera, mis amigos quizás escriban en mi tumba: "Aquí yace un soñador", y mis enemigos: "Aquí yace un loco". Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: "Aquí yace un cobarde y un traidor a sus ideas."
Ricardo Flores Magón (1873- 1922)

Por : Edwin Medina.

El rock no fue el mismo cuando los Guns And Roses tocaron su último acorde. En ningún concierto del mundo hasta hoy en día se ha visto una banda con el autentico espíritu de rock que éstos destilaban, sus integrantes fueron encarcelados en varias ocasiones, su actitud violenta, siempre sucios y peligrosos, auténticos, difíciles de imitar. El mundo se pregunta por qué hace varios años no surge una banda joven con espíritu autodestructivo, destinada a romper moldes y reinar más allá de lo que pretende la industria cultural. 

La NBA no fue igual desde el 14 de junio de 1998. Karl Malone falló su lanzamiento de tres puntos, la “chicharra” sonó y Michael Jordan corrió alegre a celebrar su sexto triunfo con su escudero Scottie Pippen y su tatuado amigo Dennis Rodman. Era el último juego de la final de la NBA entre los Chicago Bull y Los Utah Jazz, el fenómeno Jordan jugaba su último partido y se marchó como siempre lo fue, como un ganador, idolatrado no sólo por la ciudad de Chicago, si no por todo un país.
Desde aquella noche, el baloncesto estadounidense no fue el mismo, sobre todo para los Toros de Chicago, desde entonces no paran de recibir derrotas y humillaciones en los coliseos. Nada ha podido salvarlos de su cruel destino de vivir a cuestas con el fantasma del mejor jugador que han visto los fanáticos al baloncesto.

Pero nada se compara con la eterna soledad que sufre el deporte de “las narices chatas". Cuando Muhammad Alí  golpeó por última vez a Foreman nada fue igual. Fue su última batalla y el ring  no ha tenido otro guerrero igual. El boxeo extraña el corazón lleno de  furia de Alí, el esclavo que se transformaba en rey cuando se ponía los guantes, se convirtió en el verdadero Black Power de su época, estuvo al mismo nivel que Marthin Luther King, Malcon X ó los Panteras Negras. Su voz fuera del ring nunca fue acallada,  ésta golpeaba más fuerte que sus puños. 
-“Soy America. Soy la parte que ustedes no reconocen, pero acostúmbrense a mí, Alí es mi nombre, no el de ustedes; Mi religión, no la de ustedes”. 
Dijo Alí al retirarse de un restaurante, en el cual no le permitieron la entrada por no traer corbata.  Era todo lo contrario del americano modelo impuesto por Elvis Presley. 
Muchos políticos hicieron lo posible para que no fuera campeón del mundo, pero no lo lograron, Alí fue y será la leyenda más grande del boxeo, será por siempre el campeón del pueblo, el que siempre se negó a ser una marioneta de los blancos.

El fútbol no es ajeno  a decirle adiós  a sus mejores intérpretes, uno de ellos se fue en este 2012. Ya no veremos más sus goles de tacón en derbys, su lengua afuera después de anotar sus bellos goles en Turín, Bari o Milano. Ni una bella ovación de pie en el Bernabéu, él, Ronaldinho y Maradona, lo únicos aplaudidos con otra camiseta en el estadio blanco.

En mi opinión no existe un equipo de fútbol con un mejor nombre que el de “Juventus” (“Juventud” en griego)  Y ni hablar de su sobrenombre, el cual también es muy llamativo: “La Vecchia Signora” (La vieja señora) y si  le añadimos el apodo de su máximo goleador de toda su historia e ídolo Alessandro Del Piero “Pinturicchio” (Sobrenombre en analogía al pintor italiano Bernandito di Betto.) Tiene que salir una bella historia de fútbol. 
Alessandro Del Piero fue mi primer ídolo futbolístico, cuando era niño no paraba de imitarlo, vestía como él, celebraba los goles igual y por supuesto me volví tifosi de la Juventus. Con el equipo de Turín ganó seis Ligas Italianas, una Liga 2 o Liga B, una Copa de Italia, cuatro Supercopas, una Champions League, una Supercopa de Europa, una Copa Intercontinental y una Copa Mundial de la FIFA 2006, con la Selección Italiana. 
Pero todo cambió para los hinchas italianos contemporáneos cuando Del Piero se fue del fútbol élite aquella tarde del 20 de mayo de 2012 contra el Atalanta. 
La Juventus ya era campeona de Italia, sólo faltaba despedir a su máximo ídolo.
 Antes del encuentro a Del Piero se le veía nervioso, como si fuera su partido debut, “Pinturicchio” marcó un gol, la celebración fue más dolorosa que alegre, por lo menos así lo expresaba su rostro, luego, fue relevado finalizando el encuentro que se encontraba 3 a 1 con victoria de “La Vecchia Signora”. Alessandro no fue al banco, si no que decidió dar la vuelta olímpica solo, los hinchas dejaron de ver el partido, todas las miradas estaban puestas en él, con lagrimas en los ojos tanto del ídolo como de los tifosis “bianconeri” se fue para siempre, difícilmente habrá un jugador sobre el césped con su clase y su carisma que sepa llevar ese número 10 bianconero, pero su recuerdo siempre estará presente no solamente en los “Drughi” (Ultras de la Juventus) si no también en la de todos los amantes del fútbol. 
Pero como bien lo dijo Del Piero cuando se creía que iba a jugar en otro equipo cuando la Juve bajó a la Serie B. –“Un caballero nunca abandona a una vieja señora”.


6/4/14

Man United Vs Liverpool.2014. "I have a dream"

Steven Gerrard, Luis Suárez, Daniel Sturridge


Por: Edwin Medina 


"Cuando esté moribundo no me lleves al hospital, llévame a Anfield, ahí nací y ahí moriré".
Steven Gerrard.


Todos en New York le veneran y le respetan. Todo gira en torno a él. Los favores que ha realizado Vito Corleone a poderosos y humildes residentes de Long Island lo convierten en el ser más importante de toda la ciudad. 
Políticos, periodistas, policías, comerciantes, panaderos, carniceros, etc. Todos están bajo su mando. Desde las tareas más cómodas, hasta las más difíciles, han pasado por las manos del señor Corleone y su gente. 
El Don hace como suyos los problemas de los otros y no se concede descanso hasta hallarles solución. ¿Cuál era su premio? La amistad y el respeto, que para él, son más importantes que un fajo de billetes.
Vito Corleone, ese gran hombre, no le temía a nada, excepto a Luca Brasi. Aquel Siciliano era capaz de asustar al mismísimo diablo. Luca Brasi era de baja estatura, cuadrado y de expresión siniestra en su rostro, su sola presencia llenaba de intranquilidad cualquier ambiente. Cuando Luca se alejaba de la vista del Don, éste lanzaba un suspiro de alivio, aquel era el único hombre sobre la tierra capaz de ponerlo nervioso. 
Luca Brasi era el hombre más temido de los bajos fondos del Este, era terrible, Corleone no lo nombraba jamás, pero sabía que era el mejor de sus hombres, por ende, siempre le encomendaba las tareas más complicadas. Lo que Heracles fue pasa Euristeo o Zeus, Luca Brasi lo fue para Vito Corleone.
Todos los clubes de fútbol en el planeta tierra, por más poderosos que sean, tienen a  su Luca Brasi. Los Luca Brasi son esos equipos que mortifican la existencia del rival, que acechan, que están ahí con la única misión de no dejar  tranquilo a su némesis. Listos a quitar un largo invicto, quitar un título o  golear en la casa del competidor más odiado. 
El equipo más poderoso de Inglaterra y más ganador de la Liga Inglesa, el Manchester United, tiene a su Luca Brasi expresado en el Liverpool  FC. 
Ni sus vecinos azules del City, ni los petrodólares del Chelsea, ni la clase e historia del Arsenal llegan al nivel de provocar tanta irritación al United como lo logran los rojos de Anfield.
Hasta la fecha Liverpool ha ganado 18 veces la Liga Inglesa, pero desde 1990 no consigue ganar el máximo título del fútbol inglés. Pero esa maldición puede acabar en poco, A falta de 5 fechas para culminar la Premier League 2013-2014. El conjunto de Anfield es líder y depende solamente de sí mismo  para ser nuevamente el mejor de Inglaterra.  
Al contrario, su vecino, el Manchester United hace una muy regular campaña, y solamente le resta “amargarle” el presente al Liverpool para no dejarlo gritar campeón.
Bajo esta idea, el 16 marzo de 2014 el Manchester recibió a su eterno rival,  el único club de todo el Reino Unido capaz de hacerlo sufrir más de la cuenta durante toda la historia del fútbol inglés saltaba al terreno de Old Trafford. “Teatro de los sueños” en una versión más del clásico de Inglaterra.
Al minuto 34, un inexperto Rafael, lateral del los locales, intentó arrebatarle el balón al crack uruguayo Luis Suárez, éste, con un movimiento hábil, enganchó con su pie derecho y la esférica golpeó en el brazo del brasilero. El juez concedió penal para los visitantes.
El penal no podía ser lanzado por otro que no fuera el eterno y amado capitán rojo Steven Gerrard. A media altura y con potencia lanzó la bala blanca, ya De Gea, se había jugado al otro costado, el balón con potencia tocó la malla. Uno a cero para el equipo de Anfield.
 Al minuto 46. Un torpe P. Jones embistió por la espalda al medio-campista del Liverpool J. Allen, este cayó y el árbitro pitó penal. Gerrard nuevamente no falló. Dos a cero vencen los visitantes. Todo mal para los locales, nada les ha salido bien desde la etapa post-Ferguson.
Ya, en el epílogo del encuentro Luis Suárez, un delantero que lo hace todo, y todo lo hace bien, anotó un golazo para poner el resultado tres goles a cero. Humillación total para los locales que perdieron los dos clásicos de la temporada con su archirrival. 
 Cuando terminó la batalla, los periodistas buscaron a la figura del encuentro, Gerrard, por supuesto, al preguntarle por el partido, Steven dijo: “Tenemos un sueño” Gerrard prosiguió respondiendo a las preguntas de los reporteros. Pero esa frase me quedó retumbando, la frase del capitán, encapsula todo el amor y deseo de una afición.

“I have a dream” Dijo Martin Luther King el 28 de agosto de 1963 en la Marcha a Washington en uno de los discursos más importantes del siglo XX en pro de los derechos civiles. La misma frase dijo en el Teatro de los sueños, casa de su némesis, Steven Gerrard capitán de los rojos de Anfield. Y no es cualquier frase, esta resume lo que se está viviendo por estos días en el Noreste de Inglaterra. 
Steven Gerrard surgió de las inferiores del Liverpool FC. Nunca ha vestido la camiseta de otro club, y éso, en estos tiempos de sueldos escandalosos y estrafalarios en un fútbol moderno regido por los petrodólares es una gran muestra de amor a su Liverpool. 
Su potencia física, su posicionamiento táctico, su elegancia, rudeza y liderazgo le han dado la titularidad desde el día de su debut. Fue cuando tenía apenas 18 años,  en 1998.
 Con el Liverpool ha ganado dos Copas Inglesas, la primera en 2001, la segunda en 2006. La Supercopa Inglesa, en 2001 y 2006. La Copa UEFA en 2001. Dos Supercopas Europeas en 2001 y 2006. Y su máximo logro con el Liverpool fue haber ganado la Champions League 2005. 
Pero Steven Gerrard no ha ganado aún la Liga Inglesa, La Premier League ha sido esquiva para los reds desde hace más de 20 años. Una eternidad para un equipo grande.
Ahora a la edad de 34 años, el gran capitán sabe que tal vez sea su última opción de levantar la Premier. Difícilmente, vuelva a tener a un compañero como Luis Suárez, el charrúa siempre está en modo "On Fire", es valiente, gallardo, veloz, encarador, pícaro, goleador. Pocos como él en el mundo del fútbol.  Otro baluarte importante para conseguir el sueño es el inglés Daniel Sturridge, nacido en Birmingham, pero parece más un rapero de Brooklyn, su corte de cabello, sus gestos, su baile al celebrar un gol y su forma de caminar, lo hacer ver como un personaje caricaturesco, pero también es veloz, técnico y goleador.
Steven Gerrard, Nadie más, sólo él puede llevar la bandera del “I HAVE A DREAM” a falta de pocas jornadas Liverpool puede convertir la utopía en realidad, de no lograr el tan ansiado título de Premier League, los fervorosos hinchas del Liverpool seguirán acompañando y alentando, recordemos que son los hinchas del You Never Walk Alone. Nunca caminarás solo. Una de las frases más lindas puestas en un escudo de fútbol.





18/7/12

Aquel número diez

Omar Sebastián Pérez.



“Y un buen día la diosa del viento besa el pie del hombre, el maltratado, el despreciado pie, y de ese beso nace el ídolo del fútbol. Nace en cuna de paja y choza de lata y viene al mundo abrazado a una pelota.
Desde que aprende a caminar, sabe jugar. En sus años tempranos alegra los potreros, juega que te juega en los andurriales de los suburbios hasta que cae la noche y ya no se ve la pelota, y en sus años mozos vuela y hace volar en los estadios. Sus artes malabares convocan multitudes, domingo tras domingo, de victoria en victoria, de ovación en ovación.
La pelota lo busca, lo reconoce, lo necesita. En el pecho de su pie, ella descansa y se hamaca. Él le saca lustre y la hace hablar, y en esa charla de dos conversan millones de mudos. Los nadies, los condenados a ser por siempre nadies, pueden sentirse álguienes por un rato, por obra y gracia de esos pases devueltos al toque, esas gambetas que dibujan zetas en el césped, esos golazos de taquito o de chilena: cuando juega él, el cuadro tiene doce jugadores.
-¿Doce?¡Quince tiene! ¡Veinte!
La pelota ríe, radiante, en el aire. Él la baja, la duerme, la piropea, la baila, y viendo esas cosas jamás vistas sus adoradores sienten piedad por sus nietos aún no nacidos, que no las verán.

"El ídolo"- Fragmento tomado del libro: “El fútbol a sol y sombra”  de Eduardo Galeano.

Por: Edwin Medina.

15 de julio de 2012, fue un final de película, al mejor estilo de La Dolce Vita de Fellini o La Terminal de Spielberg.
Él se arrodilló, miró al cielo y agradeció. Yo desde la curva norte del estadio El Campín, levanté mis brazos lo miré y le agradecí. Juntos gritamos: Campeón.
Omar Sebastián Pérez,
un hombre que nació para ser eterno ídolo de Independiente Santa Fe. La vida con él es un éxtasis total de alegría e ilusión.
Cabeza rapada, alto, sutil, elegante, letal, inteligente, guerrero. 
Cuando llegó a Independiente Santa Fe conocía poco de él, ya había sido campeón con el DIM y Atlético Junior en el fútbol Colombiano. En su país, Argentina, jugó en Banfield y Boca Juniors. En el equipo rojo de Bogotá formó por varios años un fantástico medio campo, no importaba quién estuviera a su lado, él lo hacía jugar bien. Y lo mejor, Omar siempre trató el balón como se debe tratar a la mujer que se ama, con respeto, sutileza, elegancia, pasión, cariño.
Su botín derecho y el balón eran amantes, se entendían a la perfección, como Buñuel con el Martini o Miguel Hernández con la pluma.
Todos los hinchas cardenales tenemos tatuado en la memoria sus precisos pases, sus goles, su cabeza rapada desplazándose por el medio campo, sus enganches, sus lujos. Cada fanático de Santa Fe tiene un recuerdo distinto de Omar. Pero todos coincidimos en que se jugó un gran partido  la noche del 15 de Julio. Aquel día Santa Fe jugaba la final del fútbol colombiano. El equipo de Bogotá buscaba ganar un título después de 37 años, sí, 37 años.
En el epílogo del encuentro, el partido se encontraba sin goles, Omar Pérez desde casi la mitad de la cancha cobra un tiro libre, le envía un riso letal a su compañero Copete, el cual se eleva, golpea el balón y éste besa suavemente la red. ¡Goool!
Queda poco tiempo, me levanto, me siento, canto, salto, me abrazo con mis compañeros, los empujo, les grito, no soy el único, las tribunas del estadio El Campín parecen un psiquiátrico. Los últimos minutos fueron los más esquizofrénicos de la historia del club. Pero él sigue como lo fue siempre, tranquilo, sereno y lucido. Un crack. El 10 iba y venía con el balón bajo la suela, nos daba tranquilidad a todos. Llegó el final, el árbitro pitó, histórico e histérico, Santa Fe campeón, la alegría más para los capitalinos. A Omar  y a diez más les debemos la gloria. Un gracias no alcanza. ¿Le hacemos una estatua como los hinchas de Racing a Merlo? Yo pondría la primera piedra.



12/2/12

Gimnasia La Plata Vs Platense. 2013. Facundo Sanseverino. El largo camino hacia el gol

Facundo Sanseverino.


“El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna. Hace medio siglo, era raro que un partido terminara sin goles: 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. Ahora, los once jugadores se pasan todo el partido colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos. El entusiasmo que se desata cada vez que la bala blanca sacude la red puede parecer misterio o locura, pero hay que tener en cuenta que el milagro se da poco. El gol, aunque sea un golcito, resulta siempre gooooooooooooooooooooooool en la garganta de los relatores de radio, un do de pecho capaz de dejar a Caruso mudo para siempre, y la multitud delira y el estadio se olvida de que es de cemento y se desprende de la tierra y se va al aire.”
“El gol” Fragmento tomado de “El fútbol a sol y sombra” de Eduardo Galeano.

Por: Edwin Medina.


Aquellos que piensan que la rebeldía es propia de la juventud pienso que están errados. La juventud es simplemente un estado biológico, si eres joven, es porque primero eres bebé, luego niño, luego joven y así sucesivamente. Conozco muchos jóvenes con pensamientos dogmaticos, cerrados a oír y respetar otras ideas, amargados, tercos, creen que la única verdad es la que ellos pregonan.  Por otro lado, conozco muchos adultos mayores con mente libre, abierta totalmente a otros pensamientos, nuevas tendencias e ideologías.
La rebeldía se da en cualquier momento de la vida, sin importar la edad, porque ésta es promovida por el amor, ése amor que Facundo Sanseverino sintió aquella noche entre escombros en la tragedia que sufrió la ciudad de La Plata Argentina.
La capital bonaerense fue victima de una de los peores desastres naturales de la historia. 48 muertos y centenares de desalojados dejó el fuerte diluvio que cayó el pasado 4 de abril. El gobierno argentino declaró tres días de duelo nacional por las víctimas fatales de la catástrofe climática.

Tragedia invernal en La Plata Argentina


Después  de la fuerte tormenta, el agua había subido un metro ochenta. Facundo Sanseverino y su familia (Madre, abuela, pareja y hermano menor) durmieron en el techo de la casa de una vecina ya que la de ellos estaba hecha pedazos.  
Desde el lugar más alto de su barrio, los ojos de Facundo observaban las ruinas que había dejado la fuerte tormenta. Lo que fue ya no es. Los potreros donde jugaba con sus colegas yacen debajo de las inundaciones, al igual que su escuela, aquel viejo parque donde se divertía con su hermano menor y con sus amigos. Todo había sido destruido.
Minutos más tarde sobre las once de la noche sonó el celular de Facundo, esta vez, buenas noticias para él. El coordinador del club Gimnasia y Esgrima de La Plata lo llamó para que se presentara a entrenar en el equipo de primera división, Sanseverino le contestó que no sabía si podía llegar porque el barrio estaba totalmente inundado. Su madre oía atentamente la conversación. Ella más que nadie sabía que su hijo soñaba con jugar en la primera división del club desde que tenía nueve años cuando empezó a jugar en Gimnasia. Su madre lo alentó a ir y cumplir la cita. “Tal vez no vuelvas a tener esta oportunidad” le dijo la madre a Facundo.
Al día siguiente el agua había comenzado a bajar. Sin haber podido dormir Sanseverino bajó del techo de su vecina y fue a su casa. Facundo entre escombros encontró una maleta, allí, empacó un par de guayos y su uniforme de fútbol. La aventura comenzaría.
 "Pequeña muerte" le llaman en Francia a la culminación de un abrazo.
Facundo abrazo a su madre, a su abuela, a su hermano y a su amada, sin saber si las volvería a ver. Entre lágrimas Facundo marchó en busca de su sueño. Sanseverino saltó al agua y comenzó a nadar entre los escombros, gambeteando ruinas, cascotes y basura. Su vida estaba en riesgo, pero él con el aguante que caracteriza a los nacidos en el sur del continente americano no paró de nadar. Kilómetros más adelante, ya el nivel del agua era menor. Un vecino solidario vio a Facundo exhausto, gentilmente, se ofreció a llevarlo en el taxi que maneja. “Tuve suerte de que le arrancó el auto. Fue difícil, porque la ciudad era un caos pero pudimos llegar” declaró Sanseverino.
Al llegar por fin a la sede de Gimnasia La Plata, Facundo comenzó como suplente el partido, luego, en el segundo tiempo, el técnico le dio la oportunidad, el encuentro estaba igualado a uno. Minutos después Sanseverino marcó el segundo gol para su equipo. La bala blanca sacudió la red. Fue el gol del triunfo. El partido finalizó dos a uno sobre Platense.  Aquel gol no fue sólo de Facundo, allí estaba impregnado todo su barrio, sus vecinos y su familia.
Nuestro héroe no se olvidará nunca de esta experiencia, y de haber recibido la ayuda de su barrio, que muchos como su familia, perdieron todo por el temporal. El técnico del lobo Pedro Troglio ahora lo pone como un ejemplo al esfuerzo y al amor por el fútbol.
Hermosa crónica de coraje y gallardía que nos deja un verdadero guerrero; como el relato del niño bogotano Arturo Dueñas contada por la pluma de Eduardo Galeano o Las Pussy Riot en Rusia. Historias que no son ni serán contadas en los grandes medios de comunicación, pero serán leyenda en el imaginario colectivo del barrio, el potrero, la cuadra.