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14/9/17

Brasil vs Italia |1970| Pelé: el Rey


Por: Juan Villoro

Cuando el cronista Nelson Rodrigues vio jugar a Pelé, buscó un apodo para superar el que le asignó a Didí. El 25 de marzo de 1958 escribió que la realeza es un estado del alma. ¿Quién la tenía en la cancha? El cronista desvió su mirada impar hacia un adolescente que hizo una jugada de brujo: "Para anotar un gol así no bastan dotes de futbolista. Se precisa algo más: esa confianza plena, esa certeza, ese optimismo que convierte a Pelé en un crack imbatible. Quiero creer que su mayor virtud es, justamente, la inmodestia absoluta. Está por encima de todo y de todos y acaba intimidando a la pelota misma". Rodrigues había visto al hombre que sería Rey.
La esclavitud se abolió en Brasil apenas en 1888. Edson Arantes pertenece a la tercera generación de negros libres y cambió la visión que un país tenía de sí mismo.
Cuando su padre lo sorprendió fumando en la adolescencia, le dijo: "No te conviene fumar si quieres ser futbolista profesional, pero si lo haces, aquí tienes dinero para comprar tabaco. No vayas pidiendo por ahí".
El Rey se comportó con la dignidad del que no debe pedir nada, comenzando por el dinero que le ofrecía su padre. No volvió a encender un cigarrillo, lo cual sorprendió al máximo juerguista que ha tenido el fútbol, George Best: "¿Qué clase de rey eres tú, que ni bebes ni fumas?", le preguntó.


El fútbol contemporáneo ha tenido una selecta aristocracia del empeine, pero sólo un monarca. Edson Arantes representa la perfección escénica. Incluso su manera de festejar los goles (con un salto elástico para latiguear el aire con el brazo) era un espectáculo. Ganó tres mundiales y logró más de mil anotaciones. Podía fintar a un defensa con el omóplato y superar por aire a un ruso de dos metros. Transformó la potencia física en una manera de llevar el ritmo. Tuvo la clase de Didí y el gusto por la velocidad de Jesse Owens.
Debutó a los quince años con el Santos y ejerció la excelencia durante décadas, imponiendo una soberanía irrepetible.
Además de los goles que convirtió, ensayó otros de delirio que no acabaron en la portería, pero que recordamos como piezas de arte por el arte.

5/3/17

Brasil vs Italia |1982| Decisiones de un futbolista



El fútbol, para él, fue un compañero de viaje en la vida. Sólo eso. Y todo eso. De adolescente, disfrutó a Pablo Neruda y a Gabriel García Márquez. Mientras peloteaba, se recibió en la Facultad de Ribeirão Preto de médico, su oficio y amor por siempre. Ya cuando jugaba en Primera, izó la bandera de la Democracia Corinthiana en Brasil, en años de dictaduras militares en América Latina. Ya de grande, llamó Fidel a su sexto y último hijo, en gratitud al líder de la Revolución Cubana. Sócrates, además, fue un futbolista exquisito y un bicho raro en el mundo de la pelota.

Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira -tal es su nombre completo- nació el 19 de febrero de 1954 en Belém, Estado de Pará, bien al norte de Brasil. Su papá lo bautizó como Sócrates mientras leía La República, de Platón. Y así, también escogió los nombres de Sófocles y Sóstenes para los hijos venideros. Hasta que nació Raymundo, su otro nene, y Sócrates le advirtió a papá que había perdido la creatividad. Pelotitas en la sangre, Raymundo no es otro que Raí, el mediocampista de la Selección de Brasil campeón del mundo en Estados Unidos 1994.


Sócrates, por su parte, participó de los Mundiales de España 1982 y México 1986, donde paseó su fútbol de tranco atildado, inventiva y habilitaciones de taco, su jugada característica. O Doutor, como futbolistas menos robotizados o de viejas épocas, fumaba un cigarrillo o bebía un trago de cerveza antes de los partidos. “Nunca soñé en convertirme en un jugador profesional. Mi sueño fue siempre ser un brillante médico. Me acerqué a la medicina por una cuestión de sensibilidad social”, le comentaba a El Gráfico en 1990. Consecuente, cuando se retiró en Flamengo, a los 33 años, se ofreció como médico residente en un hospital público de Río de Janeiro.

Magrao -apodado así por su desgarbado cuerpo- encontró en el fútbol un medio de expresión, un arte para ensayar en cada estadio. Inquieto y bohemio, Sócrates incursionó en distintas facetas culturales. Se dedicó a la pintura, a la música, a la escritura y hasta tuvo el placer de dirigir una obra de teatro, Futebol, que con música y humor lanzaba denuncias sociales con el deporte como nexo. Además, con 50 años, volvió al fútbol, pero solo unos minutos, en el Garforth Town, un club de un barrio minero de Inglaterra. “Siempre estoy abierto a nuevas experiencias”, le contaba a los periodistas mientras firmaba el contrato, como un indicio de su personalidad.

Un mundo dentro de otro mundo 
Sin embargo, para Sócrates la mejor experiencia como futbolista comenzó hace 30 años, cuando llegó al Corinthinas, no sólo por los campeonatos paulistas de 1979, 1982 y 1983. En el segundo equipo más popular de Brasil, una flor creció en el pantano. El club paulista revolucionó las estructuras organizativas del fútbol -y del país- porque entre los dirigentes, cuerpo técnico y plantel acordaron debatir las decisiones en conjunto, desde cuándo entrenar, cuándo concentrar y cómo jugar, hasta la comida, las contrataciones y los momentos de esparcimiento. Fue un oasis de libertad en el centro de la última dictadura brasileña. La Democracia Corinthiana tuvo su emblema, y ese fue Sócrates, militante del Partido de los Trabajadores.

Desde ese movimiento futbolero y comprometido, los propios jugadores impulsaron a la sociedad la consigna de elecciones inmediatas “Directas já”. Sócrates habló de los sin techo y la desnutrición en su país ante un millón de personas en un acto y prometió no aceptar ir al fútbol italiano si en Brasil se autorizaba el sufragio popular directo. Al poco tiempo, se incorporó a la Fiorentina de Italia, y dejó de escucharse en el vestuario antes de cada partido Andar com Fé, de Gilberto Gil, una canción que despetaba alegría y, sobre todo, esperanza.

Tampoco ocultó sus pensamientos en el Mundial de México ´86. Allí, lució una vincha -una contención para sus endemoniados rulos- con la inscripción “Paz” y otra con “Reagan es un asesino”. Y, con la mira de la FIFA encima, dijo: “Hay que decirle la verdad a la gente, que se compran personas, resultados y campeonatos”. Sócrates fue un futbolista fino y talentoso, pero, además, un tipo extraño y molesto para los poderosos. Mal no vendría en estos tiempos. Por fútbol y por decisiones.


Roberto Parrotino

27/7/14

Argentina Vs Alemania. 2014. Schurrle gambeteó, Gotze vacunó

Mario Gotze y sus compañeros celebrando el gol del triunfo.

"El fútbol es la continuación de la guerra por otros medios".
George Orwell.


Por: Edwin Medina.


Israel preparaba una nueva ofensiva bélica contra Palestina. Pulp Fiction (Tiempos violentos en Latinoamérica) la primera gran pieza cinematográfica de Quentin Tarantino cumplía 20 años de su presentación en el Festival de Cannes; También cumplía 20 años la primera aparición pública del Subcomandante Marcos en Chiapas. En el país más amnésico de América Latina se reelegía como presidente al otrora Ministro de Defensa Juan Manuel Santos, salpicado en aquel entonces por el escándalo de los Falsos Positivos. Se cumplían también 20 años del asesinato del futbolista Andrés Escobar. Bajo miles de protestas en Brasil, se disputaba a la izquierda del mundo el vigésimo mundial de fútbol Brasil 2014.

Siempre me ha gustado estar aislado de la masa, de la muchedumbre, del gentío. Lo mío es estar detrás del telón. Me agrada huir del aplauso masivo, de los flashes, del confeti. Siempre he sido gustoso de pasar lo más desapercibido posible. No quiero que se me malinterprete, no soy  un sujeto asocial, ni crean que soy como Juan Pablo Castel, protagonista de El Túnel de Ernesto Sábato, el cual no gustaba de estar en playas, bares, y todo lugar donde hubiese una pequeña reunión de seres humanos. No, no soy así, de hecho, me gusta estar con los míos, con pocos eso sí, reunirme con ellos, conversar, y entre risas y botellas pasar un rato agradable. Los partidos de fútbol que para mí son importantes, siempre me ha agradado verlos solo, en mi órbita llena de paz y tranquilidad. Pero los encuentros de Brasil 2014 por cuestiones laborales me fue imposible verlos en solitario. Me uní en contra de mi voluntad a la muchedumbre. Tuve que aguantar ese irritante cántico que dice: “Si se puede”, “Si se puede”. En la calle, vi en primera fila peleas, discusiones absurdas sobre el balompié, escuché frases estúpidas y cargadas de xenofobia, y tuve que aguantar personas que únicamente ven el fútbol como excusa para emborracharse, y poco saben de éste magno deporte. Es una lástima, este es el último gran mundial que veré, los próximos en Rusia y Qatar respectivamente, fueron vendidos a los petrodólares por parte de Blatter. Los mundiales en países no futboleros siempre han sido decepcionantes. No pude disfrutar del mundial como quería, pero aquí están algunos partidos que valen la pena a mi modo de ver resaltar.

Italia Vs Uruguay: Entre el cabezazo de Zidane y el cabezazo de Godín

Fabio Cannavaro levantó la Copa del Mundo en el mundial 2006. Después,  todo ha salido mal para la selección de Italia, eliminados por España en Cuartos de Final de la Euro 2008, luego se fueron con más pena que gloria de la Copa Confederaciones 2009, jugaron el peor mundial de la historia en Sudáfrica 2010 al ser eliminados en primera ronda y terminar últimos de su grupo ante rivales de menor envergadura como Nueva Zelanda, Eslovaquia y Paraguay, y en la Euro 2012, fueron vencidos y goleados en la final por la generación de oro española cuatro tantos contra uno.
Con este prontuario de fracasos futbolísticos post cabezazo de Zidane, llegaba a Brasil la selección Azzurra. Los dirigidos por Cesare Prandelli querían cambiar la historia reciente. Su andar en Brasil 2014 comenzó con un triunfo frente a la selección inglesa, en su segunda presentación sufrió una  dura derrota ante la sorprendente Costa Rica, esto dejaba a los italianos frente a frente contra los uruguayos en el último encuentro por un único cupo a la siguiente ronda.
Por otro lado llegaba la selección celeste. La cual debutó con derrota ante Los Ticos y empató ante Inglaterra a dos tantos.
“Los uruguayos nacimos gritando gol” decía Eduardo Galeano, frase bastante cierta, y lo es aún más cuando pensamos en su número nueve: Luis Suárez: Veloz, audaz, osado, valiente y peligroso; Fue goleador de la última temporada en el fútbol inglés, estuvo cerca de ganar la Premier League, pero no le fue posible, faltando dos fechas para el final del torneo se le escapó. El charrúa buscaba su revancha, él y toda Uruguay quería repetir la gran gesta de Obdulio Varela hace ya medio siglo también en tierra brasilera.
Era el 24 de junio. Estadio Das Dunas. Uruguay venció fiel a su estilo de garra por la mínima diferencia a Italia. El único gol de la batalla no lo anotó el goleador Luis Suárez como todos creíamos. En el minuto 81 el capitán charrúa Diego Godín con un gran salto y una soberbia embestida anotó el único gol del encuentro, fue una temporada casi perfecta para el central uruguayo campeón de la Liga Española con el Atlético Madrid también con un gol anotado por él en el Cam Nou.
Entre el cabezazo de Zidane y el cabezazo de Godín  sólo ha habido derrotas y humillaciones futbolísticas para los italianos, los cuales nunca en la historia se habían ido de dos mundiales seguidos en primera ronda. Mientras tanto los uruguayos fueron víctimas de una injusta sanción de la FIFA,  su goleador Suárez fue sancionado con 4 meses sin poder jugar ni entrenar por un mordisco al central italiano Chiellini. Luego, huérfanos de rebeldía los uruguayos sin Luis Suaréz fueron derrotados ante Colombia en los Octavos de Final.

Inglaterra Vs Uruguay: El capitán abatido

El capitán de una selección la cual tiene un escudo con tres leones en el pecho debe cumplir con varias condiciones, debe ser: valiente, gallardo, airoso, guerrero, inteligente. Dichas condiciones las tiene Steven Gerrard, el cual fue capitán de los ingleses, pero dichas habilidades no fueron expuestas por él en el césped de Brasil 2014.
Gerrard no quería estar allí, aún se le veía decaído por lo sucedido meses atrás con su querido Liverpool. Steven quería estar en casa con su amada y con sus hijos, no quería saber nada de fútbol, éste le dio un golpe bastante fuerte del cual no se repondrá él ni los seguidores del equipo de Anfield Road. Gerrard estuvo a punto de conquistar la gesta que desde hace 24 años le es esquiva al Liverpool: ser campeón del fútbol inglés. Aquella fatídica tarde el Liverpool enfrentaba al Chelsea, el cual jugó con suplentes. Steven Gerrard estaba casi en la mitad del campo, era el último hombre, detrás de él, sólo se encontraba su compañero, el portero Belga Mignolet. Entonces Gerrard recibió un pase, corrió a recepcionarlo, pero resbaló, cuando intentó ponerse en pie ya era tarde, el balón había sido tomado por el delantero del Chelsea, el cual en línea recta se fue camino al gol y anotó. Liverpool terminaría perdiendo aquel partido y también perdería la Liga Inglesa. Steven Gerrard, justo él, el alma del Liverpool, cometió el error más grande de su carrera futbolística. Después de este hecho el capitán no se pudo reponer, esto se notó bastante en el terreno de juego de Brasil 2014, el equipo de los tres leones logró tan sólo un punto de nueve posibles, fue el peor mundial de la historia para Inglaterra y fue el último mundial de su capitán Steven Gerrard.

Brasil Vs Colombia: El caos pasó por aquí

Brasil fue una desorganización, una anarquía total futbolística y socialmente antes y durante el mundial. Los jugadores brasileños siempre estuvieron tensos, el peso que le correspondía cargar a los políticos fue traspasado a los ídolos del pueblo, ellos, los futbolistas, debían con sus goles y gambetas apaciguar las huelgas y el ambiente hostil que había alrededor de los estadios. En las calles hubo más policías y fuerzas de seguridad que hinchas, la represión estuvo siempre presente. Blatter astuto como siempre se escondió, sólo apareció hasta la final para entregar los premios, la presidenta Dilma Rousseff era abucheada cada vez que aparecía en público. Por ende, los jugadores eran los únicos que el pueblo admitía a escuchar y ver.

Thiago Silva, David Luiz, Neymar, Dani Alves, ellos se convirtieron en la panacea brasilera ante la pobreza, falta de hospitales, escuelas y mejor calidad de vida. Demasiado peso para unos deportistas acostumbrados a la vida cosmopolitan, a los autos de lujo, al Dolce Gabbana, a las playas y clubes privados.
En el césped, Brasil jugó solamente bien contra Colombia, los demás partidos que disputó en el certamen fueron mediocres. Ante los cafeteros Brasil salió con una actitud avasalladora, en los primeros minutos se puso arriba en el marcador con gol de su capitán Thiago Silva. Los dirigidos por Scolari continuaron generando opciones claras de gol, el marcador debió haber sido mucho más amplío, pero el arquero colombiano David Ospina no lo permitió. Ya, en el segundo tiempo, los asistentes al estadio Mineirao fueron testigos de uno de los mejores goles del certamen, David Luiz anotó un excelso gol de tiro libre, luego, James Rodríguez descontó de penal. Así con marcador de 2-1 culminaría el encuentro. Luego, 5 días después, llegaría la peor tragedia futbolística de Brasil en toda la historia, Alemania lo vencería por 7-1.
Al final del encuentro un periodista preguntó a James Rodríguez: -¿Por qué las lágrimas?. El diez colombiano respondió – “Porque yo siento esto como un hijuemadre”.  Su respuesta me quedó retumbando en mi cabeza, nunca había escuchado a un jugador colombiano que sintiera el fútbol con tanta pasión.
Pero es normal que James sienta el fútbol con tanto fervor, él, Radamel Falcao, y Mario Yepes  desde muy jóvenes fueron al fútbol argentino, allí, muy chicos, adoptaron nociones culturales propias del balompié gaucho, la rebeldía, y el amor propio, por citar algunas. Al sur de nuestra América el fútbol es diferente a como se vive en el país colombiano. Igualmente se le enseñó a nuestros  mejores jugadores en los últimos tiempos que a los mundiales no se va a participar si no a ganar, o por lo menos a dejarlo todo en la cancha, contrario a lo que pensaba el técnico "Bolillo" Gómez, el cual previo al mundial Francia 98 cuando dirigía a la selección Colombia dijo que íbamos a “aprender”.  José Néstor Pékerman  también tuvo que ver y bastante en este resurgir mental del futbolista colombiano, sin él, hubiese sido imposible.

Holanda Vs España: La generación dorada y la zurda de Robben

La mayoría de jugadores de la Generación de Oro de la selección española eran jugadores del FC Barcelona, Piqué, Puyol, Jordi Alba, Sergio Busquets, Xavi, Iniesta, David Villa y Pedro. Ellos fueron principales participes de los títulos que consiguió el fútbol español en Europa y el mundo. Estos jugadores ganaron la Euro 2008, la Champions League 2009, la Copa Mundo Sudáfrica 2010, nuevamente la Champions League 2011, y la Euro 2012. Increíblemente ninguno de ellos ganó el Balón de Oro de FIFA. Pero el paso del tiempo y la cantidad absurda de partidos que se juega por temporada terminarían por desgastar las piernas de los habilidosos jugadores españoles.
 El debut de La Roja en Brasil 2014 sería ante un viejo conocido: Louis Van Gaal, técnico holandés, un viejo zorro que conoce el fútbol como pocos, él, conocía de antemano el estilo de juego de España. Van Gaal dirigió por mucho tiempo al FC Barcelona, cuando Xavi e Iniesta estaban dando apenas sus primeras muestras de talento.
España comenzó muy bien el partido y se puso adelante en el marcador con un penal inexistente convertido por Xavi Alonso. Después todo fue un monólogo por parte de la selección holandesa. Robben tomaba el balón y se escabullía, era imposible pararle, Piqué quedaba en ridículo y Ramos se veía lento y pesado al lado del veloz tulipán holandés. Así llegó uno y otro y otro gol para Holanda, parecía como si hubiésemos vuelto a los años 70 cuando el Ajax de Cruyff y La Naranja Mecánica de Rinus Michel maravillaban al mundo del fútbol, con su toque vertiginoso y preciso. Al final un 5-1 a favor de Holanda dejó anímicamente destruida a la selección de Vicente del Bosque. Luego Holanda llegaría a semifinales jugando un gran fútbol, como siempre, pero España no corrió con la misma suerte y se fue eliminada en primera ronda en un mundial para el olvido.


Argentina Vs Alemania: Schurrle gambeteó, Gotze vacunó

Siempre me han gustado los cánticos barristas provenientes del sur, me parecen canciones llenas de mucha creatividad, pero el tema que cantaron una y otra vez los argentinos en Brasil 2014 me pareció bastante prepotente. El tema decía así:

 “Brasil, decime que se siente, tener en casa a tu papá, te juro que aunque pasen los años, no lo vamos a olvidar, que el Diego te gambeteó que el Cani vacunó, estás llorando desde Italia hasta hoy”.

El tema hacía referencia al encuentro que disputaron en el mundial de Italia 90 por los Octavos de Final Gauchos y Cariocas. Aquel partido finalizó con triunfo para la Argentina por la mínima diferencia con gol de Caniggia a pase de Diego Maradona. Si bien, los brasileros jugaron mejor, el resultado terminó a favor de la celeste. Pero por tan sólo un partido no se puede ignorar la historia. Brasil desde 1990 ha ganado 2 copas del mundo, 2 copas Confederaciones, y 4 copas América. (Dos de ellas venció en la final a la Argentina, 2005 y 2007). Mientras que Argentina sólo ha ganado dos copas América desde aquel tiempo, la última fue en 1993 en Ecuador. Entonces, las frías e insípidas estadísticas muestran que Brasil en América no tiene papá.
Argentina llegaba al mundial con un fixture bastante accesible: Bosnia, Irán, Nigeria. Luego, en Octavos de Final vencería a Suiza y en Cuartos a Bélgica. Ningún rival era hasta entonces potencia futbolística. En semifinales, la celeste se encontró contra Van Gaal y sus muchachos, se respetaron demasiado, nadie quiso arriesgar, ante la ausencia de las estrellas principales, Robben y Messi, las figuras del encuentro terminaron siendo los actores de reparto Mascherano y el portero Sergio Romero.

“Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal” decía el poeta, novelista, escritor y periodista José Saramago. Éste último fue el máximo error de Argentina en el mundial, centrar el triunfo en una sola persona, en Lionel Messi, un deporte colectivo simplificado a un sólo hombre, en el vestuario, no existía Vox Populi. Lo que dijera Messi, se debía hacer. Si el capitán argentino quería jugar con sus amigos en la delantera así el técnico Sabella no estuviera de acuerdo, tenía que hacerlo, siempre debía doblar rodilla frente a los caprichos del diez. Por el otro lado, venía Alemania, siempre orgullosa, con el mentón bien alto. Contrario a Argentina los teutones si eran un equipo conformado sólidamente en todas sus líneas.

Era el 13 de julio, en el Maracaná se encontraban por tercera vez  Alemania y Argentina en una final de Copa Mundo. El partido no decepcionó ya que los dos oncenos eran estelares y mostraron una notable destreza defensiva y ofensiva.
Ambos equipos salieron con furia, sobretodo la Argentina. La mayoría pensaba que los nervios y la presión del momento llevarían a un juego más lento, más conservador, pero cada equipo salió agresivo. Argentina tuvo más ocasiones, en la primera etapa, su contraataque fue rápido,  impresionante, pero ineficaz.  Messi jugaba bien, pero el mejor de la cancha era Lavezzi y nuevamente Mascherano se batía como león en el medio campo.
Argentina tuvo la oportunidad de la vida en el minuto 20 cuando el alemán Toni Kroos dirigió accidentalmente un cabezazo en dirección opuesta que originó un mano a mano entre Gonzalo Higuaín y el portero alemán Neuer. No había nadie más que él y el portero, el nueve argentino no tuvo la tranquilidad del goleador y remató desviado hacia el lado izquierdo. Fue un regalo de gol de Alemania e Higuaín no pudo convertir.
Minutos más tarde Higuaín pensó que se había redimido y marcó gol en el minuto 30, pero estaba dos metros fuera de juego. Fue un gran pase de Lavezzi, la figura del encuentro hasta el momento. La multitud estaba en frenesí, los celestes no podían creer su mala suerte, jugaban mejor que su rival, que lejos, era el mejor equipo del torneo, pero no lograban ponerse arriba en el marcador.
Un hecho importante en la final se daba, el sustituto de Khedira, Christoph Kramer ya no era capaz de jugar y tuvo que ser retirado del terreno de juego. Estaba y no estaba, a los 17 minutos, fue golpeado con el hombro por Ezequial Garay. Kramer estaba en shock, Alemania tuvo que sustituirlo del juego, para reemplazarlo ingresó Andre Schurrle. Argentina no podría tener peor suerte, Schurrle, era uno el jugador más eficiente en el torneo, anotando tres goles en poco más de 150 minutos de juego.
El primer tiempo culminaría sin goles, Argentina hizo un movimiento para comenzar la segunda mitad, Sergio Agüero ingresaba por la figura del primer tiempo Ezequiel Lavezzi. Todos se preguntaban cómo estaría Agüero en realidad. Si estaba en el 100% de su rendimiento, es un gran atacante, por supuesto, pero últimamente se había visto frenado por una lesión en el muslo.
Messi tuvo la gran primera oportunidad de abrir el marcador en la segunda mitad, el diez argentino remató de zurda, su disparo se estrelló en el lado izquierdo de la malla, un disparo que parecía que iba a entrar en el extremo derecho de la red, se perdió por poco. Una vez más Alemania sobrevivió a la amenaza de "La Pulga", y sus compañeros.
El hombre conocido como Rodrigo "La cola de rata" Palacio el cual había jugado un muy mal mundial, ingresó a los 77 minutos de juego por Gonzalo Higuaín.
Higuaín tuvo una gran oportunidad de gol comenzando el juego, de haber anotado, hubiese quedado en  el Olimpo de los delanteros argentinos, al lado de Batistuta, Crespo Y Kempes, pero no fue así, Higuaín tendrá que buscar revancha para hacer olvidar la clara opción que dilapidó.
La fatiga apareció. Argentina estaba ya físicamente agotada, Agüero y Palacio, ingresados en el segundo tiempo poco aportaron a su seleccionado. El juego se acercaba a la prórroga, con sólo unos minutos restantes en el tiempo reglamentario, Argentina sustituyó a Fernando Gago por Enzo Pérez. Otro jugador que fue gran decepción fue Gago, su función en el terreno de juego siempre fue la misma: aparecer como opción de pase, entregar de buena manera el balón a los delanteros, y cuando no se tenga la pelota ayudar en marca a Mascherano. Pero nada de eso hizo Fernando Gago, jugó mal siempre, su nivel no estuvo ni cerca al de su compañero Mascherano ni mucho menos cerca al de grandes jugadores argentinos que jugaron en su posición otros mundiales, como Simeone, Fernando Redondo (el mejor cinco que vi en mi vida) y Juan Sebastián Verón.
 Por el contrario los cambios en Alemania si respondieron a las expectativas, ya habían ingresado de buena manera Schurrle, luego el hombre record, Miroslav Klose se despidió entre aplausos de todo el público por Mario Gotze.  Klose se convirtió en el máximo goleador en las Copas del Mundo y a sus 36 años seguramente ha jugado su último Mundial.
Ya en tiempo extra llegó el gol de la victoria, en el minuto 113, el alemán Gotze anotó un hermoso gol a pase de una excelente jugada individual de Schurrle. Con un hermoso toque de pecho Mario Gotze recibió el balón, luego golpeó la esférica y la situó en el fondo de la red. Alemania se regocijó. Se podía oír a los brasileños alegres afuera del Maracaná.
Ya era tarde para reaccionar Argentina sería vencida por tercera vez consecutiva en la Copa Mundial a manos de Alemania.
El pitazo final llegó. Gotze fue rodeado por sus compañeros de equipo. Alemania, gana su primer trofeo internacional en más de 15 años (El último había sido en la Euro Inglaterra 1996) y su primer trofeo de la Copa Mundial desde 1990. 


10/7/11

Argentina - Brazil 1990. Nunca recibas agua de un extraño

Caricatura de Carlos Bilardo





Por: Edwin Medina S. 


Mundial  de Italia 1990, Octavos de final, los dos gigantes del continente Americano se enfrentan. Gauchos y cariocas no quieren quedar eliminados del Mundial a manos de su eterno rival. 
Al término del primer tiempo, Brasil le está dando un baile bárbaro a los gauchos, pero aún no han podido abrir el marcador, cuando van a los vestuarios en el entretiempo, los Rioplatenses esperan los incontables  gritos de su técnico Carlos Bilardo, pero fue todo lo contrario, el “Narigón” sabía que necesitaba más que el talento de sus jugadores para vencer. Bilardo tenía preparado dos bidones de líquido, uno contenía agua, mientras el otro contenía somníferos, de éste último le dieron a beber a algunos jugadores brasileros, entre ellos al volante Branco, el más afectado de todos. El cual comenzó a sentir dolores estomacales y bajó notoriamente su rendimiento.
El partido finalizó con victoria por la minina diferencia de los argentinos, con gol del delantero Claudio Caniggia. Sería Italia 90 el peor mundial de la historia para los brasileros.
Años más tarde Branco dijo a la prensa que después de tomar el agua se sentía “atontado” y también contó que se encontró con Bilardo en Guatemala y le dijo: “Desgraciado ¿Qué me quisiste hacer? Y Bilardo le contestó: Branco, en el fútbol vale todo.